Running | Formula One Fanfic |
"La vida esta llena de giros inesperados, tu fuiste él mio"
¿Quien diría que una noche puede cambiar dos vidas?
Donde la vida de Alora de un giro inesperado, llevandola a un mundo nuevo.
Donde Land...
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0.13 Te lo prometo
📍Las Vegas, Nevada 🗓️15 de noviembre
—¿Podemos hablar? —preguntó, Lando su voz cargada de urgencia, mientras sus ojos buscaban desesperadamente los de Alora, como si en ellos pudiera encontrar las respuestas que tanto anhelaba—, por favor.
Alora sostuvo su mirada por un instante, mostrando vulnerabilidad. Aquellos ojos que había pasado semanas imaginando tener enfrente, ensayando lo que diría, como se comportaría, pero ahora, frente a él, la voz no le salía, no tenía una respuesta. Finalmente, se dejo vencer y fijo sus ojos en los de Lando, pues sabía que esta conversación era inevitable.
—Está bien –dijo con un suspiro, encogiéndose de hombros—. Pero aquí no –añadió, notando algunas miradas curiosas sobre ellos.
Lando, aliviado, asintió rápidamente antes de tomarla suavemente de la mano. Aunque detestaba admitirlo, extrañaba su calidez. Sin decir una palabra, la guio por el paddock. Y ella no opuso resistencia, de alguna manera, aún confiaba en él y en que las cosas estarían bien con el cerca.
Entraron al hospitality de McLaren, atravesando los pasillos con prisa, mientras ignoraba los saludos y miradas de aquellos curiosos del equipo papaya. Al llegar al pequeño driver room de Lando, el abrió la puerta y la invito a pasar.
La habitación era pequeña, funcional, con un pequeño armario lleno de su ropa de piloto y un sillón ocupado por su mochila y un par de cosas. Lando se apresuró a guardar sus cosas haciendo espacio para Alora, quién se sentó sin hablar.
—No sé por dónde empezar... —dijo él finalmente, rompiendo el silencio con un tono bajo.
Alora lo miró, cruzando sus brazos frente su pecho, intentando mantener la compostura y no mostrar la debilidad que le causaba en chico cuando estaba cerca.
—Podrías empezar, por explicar por qué dejaste de hablarme –respondió ella, con la voz más firme de lo que esperaba.
Lando suspiró, pasando una mano por su cabello desordenado.
—No quería hacerte daño –admitió—. Todo esto... el embarazo, tú, yo...Es más grande de lo que pensé.
—¿Y tu solución fue ignorarme –preguntó Alora, su voz con un dolor inesperado— ¿Hacerme sentir como que no te importará?
—¡No es eso! –exclamó Lando, dando un paso hacía ella—. Me importa, Alo. Más de lo que puedo expresar. Pero no se como manejarlo, lo que debo hacer o decir, la verdad es que...
Lando paso sus manos por la cara buscando el valor para poder abrirse a la chica que tenía enfrente.
—Tengo miedo, miedo de arruinarlo, de no ser lo que necesitas, de...