17

1K 89 5
                                        

0

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

0.17 El Comienzo de Algo Nuevo

📍Bristol, Inglaterra
🗓️ 10 de diciembre

El sol se colaba entre las cortinas de la habitación de Lando, iluminando el suave desorden de libros, papeles y ropa que se había acumulado conforme pasaban los ideas en la residencia Norris. Lando estaba recostado contra la cabecera de la cama, observándola mientras ella escribía en su computadora, probablemente terminando algún artículo para su práctica. Su mano descansaba sobre el vientre de Alora, que apenas empezaba a mostrar los primeros indicios del embarazo.

—Estaba pensando... —dijo Lando rompiendo el silencio, mientras sus dedos trazaban pequeños círculos sobre la piel de ella—. Deberíamos empezar a buscar una casa.

Alora levantó la mirada de la pantalla y frunció los labios.

—¿Tan pronto? Apenas estoy de tres meses y medio, Lando. Todavía queda mucho tiempo.

—Lo sé —dijo él con una sonrisa, sin soltarla—. Pero imagina tener un espacio para nosotros, más grande, con una habitación solo para el bebé. ¿No te emociona la idea?

Alora ladeó la cabeza, observándolo con ternura. Lando estaba entusiasmado, y una parte de ella adoraba verlo así, pero otra se sentía agobiada, sentía que todo estaba pasando muy rápido, que no había tenido tiempo para procesar las cosas, asimilar el hecho de que su vida ya no iba a ser la misma.

—Claro que sí. Solo que... —hizo una pausa, eligiendo sus palabras con cuidado—. Me gusta mi apartamento. Está cerca de la universidad y de mi trabajo. Y... aún no sé qué pasará con eso.

Lando asintió lentamente.

—No tienes que dejarlo. Podemos buscar algo aquí cerca o en Mónaco, talvez puedas pedir que te transfieran a otra oficina. O si prefieres, puedo mudarme aquí por un tiempo.

Alora dejó la computadora a un lado y se sentó frente a él. Su mirada llena de duda y confusión. El esperaba que dejara todo, su vida, sus amigos, su carrera, y ella no podía, no quería, mejor dicho. Aun así, sonrió con nostalgia, intentando mostrarle que todo estaría bien.

—¿Te imaginas viviendo aquí? —preguntó con una sonrisa divertida, mirando a su alrededor la vida que había construido—. Con mis libros apilados en todas partes y la cocina que apenas alcanza para dos personas.

—Me encanta tu caos —dijo él inclinándose para besarla en la frente. —Pero no estaría mal tener un poco más de espacio.

El tema quedó suspendido en el aire mientras Alora recostaba su cabeza sobre el hombro de Lando, dejando que el silencio se acomodara entre ellos. Cerró los ojos, sintiendo el ritmo constante de su respiración y creyendo que, al menos por ahora, esa conversación se había quedado atrás.

El suave vaivén del sueño la envolvió, pero no duró mucho. Unas sacudidas suaves en su hombro la trajeron de vuelta.

—Levántate, amor —murmuró Lando, depositando un beso delicado en su mejilla antes de separarse con lentitud.

RUNNING      [Lando Norris]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora