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El bosque parecía un refugio de calma, con el sol filtrándose entre las hojas y una ligera brisa llenando el aire con el aroma de la tierra húmeda. Checo había decidido pasar el día caminando por los senderos, dejando que el ambiente lo envolviera mientras se sumía en sus pensamientos. A pesar de la serenidad que lo rodeaba, no podía deshacerse de una sensación de inquietud que se asentaba en su pecho.
Se detuvo un momento, observando cómo las hojas caían lentamente al suelo, y suspiró. Era extraño estar en el infierno y, sin embargo, encontrar un lugar que pareciera tan mundano y tranquilo. Aunque sabía que estaba seguro bajo la protección de Max, no podía evitar sentir que algo lo acechaba.
A lo lejos, un joven de cabello oscuro y mirada penetrante lo observaba con atención. Tenía unos veinte años, su porte confiado irradiaba peligro, y en sus labios se formaba una sonrisa que prometía intenciones no tan inocentes. Cuando Checo reanudó su camino, el joven comenzó a seguirlo, sus pasos silenciosos pero decididos.
Checo sintió el escalofrío de una presencia detrás de él y se giró, encontrándose cara a cara con el extraño.
— ¿Puedo ayudarte? — preguntó con cautela, dando un paso atrás.
El joven inclinó la cabeza, su sonrisa ensanchándose.
— No, pero yo podría ayudarte a ti. Estás muy solo por aquí, ¿no crees? —
— Estoy bien, gracias. — Checo intentó rodearlo, pero el extraño se interpuso, bloqueando su camino.
— Vamos, no seas así. Sólo quiero conocerte mejor. — El tono de su voz era suave, casi hipnótico, pero sus ojos brillaban con una intención más oscura.
Checo frunció el ceño, intentando mantenerse firme.
— Te agradezco, pero prefiero estar solo. —
El joven no hizo caso, acercándose aún más hasta que Checo quedó atrapado contra un árbol.
— Eres hermoso, ¿lo sabías? — murmuró, levantando una mano para acariciar el rostro de Checo.
Checo apartó el rostro rápidamente, intentando zafarse de su agarre.
— ¡Déjame en paz! — gritó, empujándolo con todas sus fuerzas.
El extraño soltó una carcajada, sujetando sus muñecas con fuerza.
— No seas tan terco. Sólo será un momento... —
En las profundidades del infierno, Daniel estaba revisando informes en la oficina de Max. Su atención se desvió cuando algo en el espejo de vigilancia captó su mirada. Las imágenes mostraban a Checo forcejeando con un hombre desconocido en el bosque. Daniel sintió que la ira burbujeaba dentro de él, pero sabía que esto requería la intervención de alguien mucho más poderoso.
Dejó lo que estaba haciendo y salió disparado en busca de Max, quien estaba supervisando las interminables filas de almas condenadas.
— ¡Mi señor! — gritó Daniel, su voz urgente.
Max giró la cabeza hacia él, su expresión neutral pero alerta.
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𝑻𝒉𝒆 𝑫𝒆𝒗𝒊𝒍'𝒔 𝑫𝒂𝒓𝒆 | 𝑪𝒉𝒆𝒔𝒕𝒂𝒑𝒑𝒆𝒏
Science Fictionjamás imagino que al aceptar el reto de invocarlo, encontraría a quien sería su alma gemela. Un amor oscuro y destinado pondrá a prueba todos sus límites. ⛧⛧⛧⛧⛧⛧ pareja principal: Chestappen pareja secundaria: Charlos
