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Habían pasado ya varios días desde que George había renunciado al puesto divino. El cielo, que antes había sido un lugar de calma inquietante y de autoridad indiscutible, ahora se sentía diferente, más ligero, como si una pesada carga se hubiera levantado, no solo para George, sino también para todos los seres que habitaban el vasto reino celestial. A pesar de todo, las cosas no habían dejado de moverse, la maquinaria del universo no se detenía, y el cielo seguía funcionando, pero con una nueva dinámica, una que todavía no todos comprendían del todo.
Vettel, que había asumido el puesto de George con una mezcla de determinación y duda, había encontrado una cierta paz en su nuevo rol. Había tenido tiempo para adaptarse, para acostumbrarse a la rutina que antes parecía inalcanzable. A pesar de la enormidad de la responsabilidad, algo en su interior le decía que estaba destinado a ser el sucesor, el nuevo guía en el cielo. Aunque al principio había sentido el peso de las expectativas ajenas, pronto se dio cuenta de que tenía la oportunidad de hacer las cosas a su manera, sin la sombra de George sobre él.
Los primeros días fueron un caos. El cielo, con todas sus reglas no escritas y sus eternas jerarquías, no estaba acostumbrado a que alguien tan diferente tomara las riendas. Vettel era meticuloso, calculador y, a veces, un tanto distante. Pero lo que más le sorprendió fue que, a medida que se asentaba en su nuevo puesto, comenzaba a tomar decisiones que no solo tenían que ver con el mantenimiento del orden celestial, sino con el bienestar de las almas que transitaban por allí. Al principio, muchos de los habitantes del cielo lo observaban con cautela, casi desconfiados, pero lentamente comenzaron a ver en él una figura confiable, alguien con un propósito más allá de simplemente mantener el equilibrio.
Mientras tanto, George estaba en la Tierra, viviendo una vida completamente distinta, en un estado de mortalidad que nunca antes había experimentado. Aunque ya no era el ser divino que había sido, las huellas de su pasado seguían ahí, marcando sus días y su existencia. A menudo se despertaba por la mañana, sin recordar bien cómo había llegado allí, pero con la sensación extraña de que algo importante le faltaba. Sabía que algo había cambiado en su vida, pero la claridad aún no llegaba. Tenía 19 años y vivía una vida simple. Trabajaba en una pequeña florería en el centro de la ciudad, estudiaba finanzas en la universidad y pasaba sus días entre libros, flores y clientes que no sabían nada acerca de su historia o su poder.
Lewis, su compañero en esta nueva vida, le proporcionaba la estabilidad que George tanto necesitaba. Se habían conocido una noche lluviosa, cuando Lewis había llegado a la tienda buscando flores para un amigo. Desde ese momento, algo había encajado de manera natural entre ellos. Lewis era simpático, comprensivo, y no hacía preguntas incómodas. Solo estaba allí, a su lado, dándole sentido a cada día.
Aunque George sentía que algo le faltaba, algo profundo, algo que no podía describir, también sabía que se encontraba en el lugar correcto, en una vida que había elegido vivir, aunque la sensación de ser algo más grande aún lo acechaba. A veces, en sus momentos de reflexión solitaria, se encontraba observando el cielo, pensando en lo que había dejado atrás, y sin saber si alguna vez recuperaría la memoria completa de su vida anterior.
Por su parte, Vettel había asumido el rol con más seriedad que nunca. Se había sumergido completamente en su trabajo, gestionando las energías y las almas que fluían por el cielo. Aunque algunos cuestionaban sus decisiones, su enfoque siempre había sido pragmático. Vettel era un hombre de lógica, y el cielo necesitaba orden. Sin embargo, cada vez que su mente vagaba hacia los recuerdos de George, una sensación de vacío se instalaba en su pecho. No entendía por qué, pero algo en él sentía que, de alguna manera, George había dejado una marca en el cielo, una marca que él aún no lograba comprender completamente.
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𝑻𝒉𝒆 𝑫𝒆𝒗𝒊𝒍'𝒔 𝑫𝒂𝒓𝒆 | 𝑪𝒉𝒆𝒔𝒕𝒂𝒑𝒑𝒆𝒏
Fiksi Ilmiahjamás imagino que al aceptar el reto de invocarlo, encontraría a quien sería su alma gemela. Un amor oscuro y destinado pondrá a prueba todos sus límites. ⛧⛧⛧⛧⛧⛧ pareja principal: Chestappen pareja secundaria: Charlos
