—¿...morderme?
Milim asintió con total seriedad, aunque el rojo en sus mejillas la delataba.
-Es tu castigo -declaró, como si fuera la cosa más obvia del mundo.
Rimuru suspiró, pero no pudo evitar sonreír.
-Si sigues reaccionando así, pensaré que en realidad te gusta estar nerviosa conmigo.
Milim entrecerró los ojos, pero no respondió de inmediato. En su lugar, lo miró con una expresión desafiante, como si estuviera evaluando sus palabras. Luego, sin previo aviso, se inclinó otra vez... y esta vez, en lugar de morder, dejó un beso fugaz en su mejilla.
Fue tan rápido que Rimuru apenas tuvo tiempo de procesarlo antes de que Milim ya se hubiera alejado con una sonrisa traviesa.
-Si sigues diciendo cosas raras -canturreó-, empezaré a demostrarte que no tengo miedo.
Rimuru la observó, sorprendido por su cambio de táctica. Por un momento, no supo qué responder. Pero luego, su sonrisa volvió, esta vez con un brillo juguetón en sus ojos.
-¿Ah, sí? -susurró, incorporándose ligeramente-. Entonces, veamos cuánto tiempo puedes mantener esa confianza.
Milim sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Oh.
Esto se estaba poniendo interesante.
En eso, Milim, curiosa, preguntó a Rimuru:
—¿Rimuru, tú crees que no estén buscando?
—Umm, probablemente. Pero creo que habrán entendido la referencia.
Rimuru la miró fijamente, alzando una ceja, y añadió con tono travieso:
—¿Quieres regresar?
Milim se quedó quieta, y a la velocidad de la luz habló:
—¡No! ¡No!
—¿Entonces no quedamos así por más días? —preguntó él, sonriendo de manera encantadora.
—¿Se puede?
—Claro que se puede, Milim. Entonces, ¿nos quedamos así por más tiempo?
Milim vio los ojos de Rimuru, los cuales le mostraron seguridad y cariño en aquella mirada. Era imposible ignorar cómo sus palabras hacían que su corazón latiera con fuerza.
—Sí, me quiero quedar contigo así por más tiempo, Rimuru.
Rimuru sonrió de nuevo, un brillo cómplice iluminando sus ojos.
—Entonces volvemos en una semana. ¿Te parece?
—¿Sí, pero a dónde vamos ahora? —preguntó Milim, aún algo desconcertada.
—A donde queramos, pero alejados de aquí.
—¿Como personas normales?
—Sí, como personas normales.
Milim asintió, aún sin creer del todo que estaban tomando esta decisión. Pero el deseo de compartir este momento con Rimuru la hacía sonreír más ampliamente.
Y así rimuro y Milim se fueron a una pequeña cabaña en un altiplano, sin que nadie los molestará y ésto sería por deos semanas, dos semanas llevanas de aventuras.
El aire de la fiesta aún estaba cargado de la euforia de la boda de Frey y Carrión. Copas alzadas, risas, brindis interminables... hasta que alguien notó una pequeña nota sobre una mesa. En un inicio, nadie le prestó mucha atención, pero cuando Shion la leyó en voz alta, el silencio cayó sobre la multitud como una tormenta.
ESTÁS LEYENDO
𓆩♡𓆪 𝐷𝑜𝓈 𝑅𝑒𝓎𝑒𝓈 𝐷𝑒𝓂𝑜𝓃𝒾𝑜𝓈 ¡¿𝐸𝒩𝒜𝑀𝒪𝑅𝒜𝒟𝒪𝒮?! 𓆩♡𓆪
Fanfic¿Dos Reyes Demonios... enamorados? Milim Nava y Rimuru Tempest siempre se han visto como amigos cercanos, dos poderosos reyes demonios con un vínculo de respeto y camaradería. Aunque su relación nunca ha sido más que eso en apariencia, algo más prof...
