-¿Por qué gritas así? -murmuró Rimuru, frotándose los ojos con pereza.
-¡Porque te acabas de despertar justo cuando yo-! ¡Agh, olvídalo! -Milim se abrazó las sábanas, sintiéndose atrapada en su propia vergüenza.
Rimuru ladeó la cabeza, todavía medio dormido, pero lo suficiente despierto para notar la intensidad con la que Milim lo miraba. La observó con una media sonrisa, apoyando la mejilla en su mano.
-¿Te arrepientes?
Milim lo fulminó con la mirada.
-¡Por supuesto que no! ¡Sólo estoy...! ¡Sólo estoy-!
Se quedó en silencio. Porque, en realidad, ¿qué estaba haciendo?
-¿Sólo estás...? -Rimuru la miró con expectación, divertido.
-¡Cállate! -le lanzó una almohada sin pensarlo, pero él la atrapó con una facilidad insultante.
-Si sigues actuando así, pensaré que sí te arrepientes -dijo Rimuru, apoyándose en un codo con aire relajado.
Milim entrecerró los ojos.
-¡Como si me importara lo que pienses, tonto!
-Pero me llamaste "tonto" con mucho cariño hace un momento -se burló Rimuru.
El rostro de Milim se puso aún más rojo.
-¡Eso fue un desliz! ¡Olvídalo!
-No creo poder hacerlo -respondió Rimuru con una sonrisa.
Milim gruñó y se cubrió la cara con las sábanas. ¡Esto era injusto! Se suponía que ella siempre tenía la ventaja en cualquier situación, que ella era la que ponía a los demás en aprietos, ¡no al revés! ¿Por qué Rimuru tenía que estar tan tranquilo cuando ella sentía que iba a explotar de vergüenza?
Pero entonces, sintió que Rimuru se movía.
Antes de que pudiera reaccionar, él ya estaba a su lado, inclinándose ligeramente sobre ella. Su cabello azul cayó suavemente alrededor de su rostro, y aunque no la tocó, su proximidad bastó para hacer que el corazón de Milim latiera aún más fuerte.
-Si tanto te molesta que me burle... -susurró Rimuru, con una mirada traviesa-. ¿Por qué no me callas tú?
Milim lo miró con incredulidad.
-¿¡Estás provocándome!?
Rimuru solo sonrió.
Milim apretó los labios. Podía sentir cómo su orgullo le exigía responder de alguna manera. Podía apartarlo de un empujón, podía cambiar el tema, podía hacer cualquier cosa para recuperar el control de la situación.
Pero no lo hizo.
Porque, de alguna forma, el brillo en los ojos de Rimuru le decía que él también estaba disfrutando este juego.
Así que, en lugar de huir, Milim se acercó aún más, hasta que sus rostros quedaron a centímetros de distancia.
-¿Seguro que quieres que haga eso? -murmuró, con una sonrisa confiada.
Fue el turno de Rimuru de sorprenderse, aunque lo disimuló bien.
Por un momento, el silencio regresó entre ellos. Pero esta vez, no era incómodo. Era un juego en el que ambos estaban dispuestos a participar.
Y por primera vez en mucho tiempo... Milim sintió que estaba a la altura de alguien.
Rimuru no se movió. No retrocedió, no apartó la mirada. Simplemente la observó con una expresión difícil de descifrar, como si estuviera evaluando su siguiente jugada.
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𓆩♡𓆪 𝐷𝑜𝓈 𝑅𝑒𝓎𝑒𝓈 𝐷𝑒𝓂𝑜𝓃𝒾𝑜𝓈 ¡¿𝐸𝒩𝒜𝑀𝒪𝑅𝒜𝒟𝒪𝒮?! 𓆩♡𓆪
Fanfiction¿Dos Reyes Demonios... enamorados? Milim Nava y Rimuru Tempest siempre se han visto como amigos cercanos, dos poderosos reyes demonios con un vínculo de respeto y camaradería. Aunque su relación nunca ha sido más que eso en apariencia, algo más prof...
