capitulo 1 comienzo

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Rimuru apenas levantó la vista de los documentos que tenía frente a él. Llevaba una semana sumergido en papeleo, sin salir de su oficina. En el fondo, lo sabía: estaba evitando pensar en otra cosa.

"Milim no ha venido a visitarme últimamente… Debe de estar ocupada con los preparativos de la fiesta de compromiso de Carrión y Frey."

Suspiró y apoyó el codo en la mesa.

"Supongo que Frey tampoco puede hacerse cargo de los asuntos de su nación en este momento. Seguro Milim ha estado manejando todo en su lugar, aunque la conozco… eso debe estar volviéndola loca."

—Rimuru-sama, es hora de elegir su atuendo para la fiesta de compromiso de Carrión-sama y Lady Frey —la voz de Shuna lo sacó de sus pensamientos.

Él apenas reaccionó, demasiado concentrado en sus documentos.

—Rimuru-sama —insistió ella con tono firme.

Finalmente, Rimuru alzó la mirada y la vio de pie frente a él, con una expresión seria.

—¿Qué pasa, Shuna?

Ella lo observó fijamente antes de suspirar.

"Ha estado pensando en Milim-sama… aunque no quiera admitirlo."

—Le pregunté qué atuendo quiere llevar para la fiesta. ¿Ha elegido alguno?

—Eh… ¿Podemos hacerlo más tarde? Ahora quiero terminar estos papeles.

Shuna entrecerró los ojos y, por primera vez en mucho tiempo, perdió la paciencia.

—¡Rimuru-sama, ya es suficiente!

Su tono fue tan firme que hasta él se sorprendió.

—Discúlpeme si le incomoda, pero lleva una semana entera encerrado aquí. Aunque sea la persona más poderosa del mundo, su mente también necesita descansar.

Rimuru parpadeó.

"¿Una semana...? ¿De verdad ha pasado tanto tiempo?"

—No tiene sentido que fuerce su resistencia hasta el límite —continuó Shuna—. Usted es poderoso, pero incluso alguien como usted puede agotarse. Por favor, descanse, Rimuru-sama.

Antes de que pudiera responder, la puerta se abrió de golpe, y varias personas entraron sin dudarlo.

—¡Estoy de acuerdo con Shuna-san! —declaró Shion, cruzándose de brazos.

—Rimuru-sama, creo que todos tenemos la misma opinión —añadió Benimaru.

Testarossa, Ultima, Carrera y Kumara lo miraban con la misma determinación.

—¡Está bien, está bien! —dijo Rimuru, resignado.

Incluso Ciel en su mente le decía que descansara. Ya no tenía escapatoria.

Suspiró y se levantó de su asiento.

—Voy a mi casa —dijo, rindiéndose.

Sus subordinados intercambiaron miradas de alivio mientras Rimuru salía.

Al llegar, abrió la puerta y se encontró con su mejor amigo. Le dedicó un breve saludo antes de dirigirse directo a su habitación. Se dejó caer en la cama sin cambiarse de ropa.

𓆩♡𓆪 𝐷𝑜𝓈 𝑅𝑒𝓎𝑒𝓈 𝐷𝑒𝓂𝑜𝓃𝒾𝑜𝓈 ¡¿𝐸𝒩𝒜𝑀𝒪𝑅𝒜𝒟𝒪𝒮?! 𓆩♡𓆪Donde viven las historias. Descúbrelo ahora