Si éste es el desprecio, lo que me merezco, ayúdame, mi Dios, te pido, mi Señor. Sé que soy culpable, sólo quise amarla, fallé en el amor. Si es una locura, el que tú me ames, pues miénteme, mi amor, y hazlo con pudor, prefiero que me finjas a que me seas sincera, no asesines la ilusión.
—El desprecio (Aventura).
Duncan:
Cuelgo la llamada y me giro hacia la cama.
El teléfono estaba en alta voz y eso despertó a Ava. Ella escuchó todo.
Maldición.
Maldita sea.
—¿Está aqui él? Por favor, no me mientas —pregunta con un rostro atormentado.
Suspiro profundo.
Maldita sea de nuevo.
Coloco mis manos en mi cadera y las aprieto tan fuerte deseando que mis manos estén alrededor del cuello de ese malnacido.
—Si y pretendo matarlo, pero primero lo hare sufrir. Tengo que vengarme de lo que te hizo. —respondo tajantemente.
Su rostro se descompone, pero no me importa. La amo. No me importa qué amé a otro hombre. Yo la amo y mi amor da para los dos.
Duele, pero mi amor por ella es mas grande que el dolor que podría sentir.
—¿Si te pidiera que no lo mates aunque él me hizo daño, no lo harías? Por favor, amor. Es lo único que te pido. No mates a mi primer amor. —ella se baja de la cama y se pone las pantuflas en los pies—. Sé que estoy contigo y eso ya es un premio. Solo... déjalo ir con su familia.
Creo que mis ojos se me van a salir por las orejas.
¿Qué mierda es lo que me pide ella?
Este maldito hijo de perra intenta violarla, la lástima y ella quiere que lo deje ir así como si nada.
¿Y que es lo que ella cree que soy? ¿Un robot?
Al final la estoy defendiendo, estoy procurando vengarla, que ella vea que me importa y que mataría a quien sea porque este bien, pero veo que eso no importa.
Su amor por ese maldito imbécil es más grande que el dice y profesa por mi.
—No puedo. —acaricio mi cabello y miro hacia atrás buscando la paciencia que no tengo—. No puedo dejarlo ir, no después de lo que hizo.
Salgo de la habitación, bajando las escaleras a todo dar, llegando a las afueras de la sala, entrando en la cocina y saliendo de la casa por la puerta de esta.
—Señor... —Damian me llama—, ese maldito hijo de mierda me dejo la cara como un colador.
Observo a Damian golpeado hasta más no poder.
—Me pidió que lo dejara ir...
Damian se acerca a mí.
—¿Quién? ¿Ava? ¿Y usted piensa dejarlo ir? ¿Después de lo que le hizo a ella?
Suspiro queriendo matar a alguien.
—¡Maldita sea! ¡Maldición! —golpeo el césped con mis zapatos—, esta mujer me va a volver loco, esto es inaudito.
—Tenemos que matarlo, señor. Y usted mismo es que debe hacerlo. —dice Damian echándole limón a mi herida.
Ava me está matando mientras que yo solo quiero hacerla feliz y cuidarla.
—No puedo matarlo. No podría vivir sabiendo que Ava me odia. —me limpio los ojos ya que lágrimas amenazan con salir—. La amo. Es la única persona que me ha hecho amar como lo hago.
Damian me golpea el hombro.
—Está bien, patrón. Como usted ordene.
Empiezo a caminar hacia los contenedores, donde utilizo mis habilidades de tortura.
Cuando estoy llegando observo a algunos de mis hombres turbados y discutiendo.
—Señor su esposa...
Uno de mis hombres me quiere hablar, pero entonces mis oídos ensordecen al ver a Ava saliendo con el hombre que más la ha lastimado.
—No lo matarás, no matarás a John y si deseas hacerlo, tendrás que dispararme a mi también.
Sus ojos me miran con ira, con desprecio y eso es como una apuñalada a mi corazón.
—Ava, amor, esta bien. Lo dejaré vivo, ahora ven aquí. –extiendo mi mano para que se acerque a mi, pero ella la ignora.
Ava niega dos veces y mira a su ex novio.
—Me iré. —Agarra la mano izquierda de Jonh, su ex novio—. Lo haré y muy lejos de ti, Duncan.
Mis ojos se abren de par en par.
—Me dijiste que no lo matara y eso voy a hacer. Seguirá vivo y se podrá ir. —respiro profundo nervioso por todo esto.
Ella niega.
—No me importa. Me di cuenta de que mi lugar es con Jonh. No te amo tanto como lo amo a él.
Mi corazón se ha detenido.
Ufff.
Eso dolió.
Juro que mi corazón se rompió.
—Te aló, Ava y yo por ti...
—No me importa nada de lo que me quieras decir. —se aleja de mi—. Dile a tus hombres que me dejen ir.
Trago profundo.
—Amor el tiene esposa e hijas. ¿Qué te hace creer que las dejará y se irá contigo?
—El también me ama. —dice ella sonriéndole y el hace lo mismo.
—No, el no lo hace. Yo si te amo. —me arrodillo.
Si.
Me arrodillo.
En frente de mi ejército.
Mi amor por ella es mas grande que todo.
—Aceptaré que estés con él, solo quédate a mi lado.
Niega otra vez.
—No, hasta siempre, Duncan. —me da la espalda junto con el.
Corro detrás de ella.
—Si te vas nunca te lo perdonaré. —menciono asustado.
Debo hacer lo que sea para retenerla.
—Nunca volveré a tu vida, así que no me importa. Te amo, Duncan, pero mi amor no es suficiente, no para quedarme contigo y olvidarlo a él. Cuídate.
Mis manos caen justo al lado de mis piernas.
Estoy destrozado.
ESTÁS LEYENDO
DESEO CARNAL
RomantikEl deseo es un sentimiento que abarca muchas emociones. Puede referirse al deseo carnal o al deseo de una cosa en específica. Duncan Smirnov el mafioso ruso más temido en el mundo. Lleva cargos policiales hasta en el caribe, por trafico de person...
