21. The declared war

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—¿Qué haces aquí Rogers?—

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—¿Qué haces aquí Rogers?—. Cuestionaba el castaño, cada vez más arrepentido de haber tomado como loco anoche.

—¿Creíste que no me iba a enterar?—. Responde el rubio, sentándose en el sofá de la sala, trayéndole un kit de emergencia contra resacas.

El castaño toma la bolsa como si fuera lo más importante de toda su vida y de inmediato se toma la pastilla y el zumo que le había traído su mejor amigo.

—¿Con qué irte del país? Eh—. Sonríe burlón su amigo esperando una respuesta.

—¿De qué malditas hablas?—. Responde confundido el Buchanan.

El rubio saca su iPhone, le muestra los mensajes de texto que le había mandado en la madrugada a su amigo.

"No puedo más con esto, me iré del país"

"La odio demasiado"

"No me folle a las gemelas"

"La odio, odio, odIO"

"Por dios, necesito ver sus ojos"

"No puedo con esto, no sé qué me pasa"

"Bye"

El castaño estaba sorprendido, se quedó mudo y no emitió ninguna palabra a Steve, se dirigió a su habitación e inmediatamente tomó su teléfono y se dio cuenta de que después de haber enviado lo mensajes de texto al rubio, se había comunicado con la castaña a través de un mensaje.

"Te odio demasiado"

"Ahhh mierda", pensó el Buchanan al ver el desastre de sus decisiones tomadas el día de ayer, solo por haber visto a la castaña con su exnovio.

Sabía que era mala idea mudarse a este lugar en primer lugar, se sentía expuesto, humillado, jamás había perdido el control de esa manera siendo la persona que es, simplemente todo le estaba jugando una mala pasada.

Su mente, sus acciones estaban corrompidas como nunca había sucedido, el poder de tener el control es lo único que le quedaba siempre, el manejarse siendo un astuto, con sutileza y certeza era algo que lo caracterizaba. Ahora se sentía un verdadero payaso.

—Vamos viejo, no puede ser tan malo—. Anima el rubio al ver al Buchanan sentado en la orilla de su cama.

—Soy un maldito desastre Rogers, esto debe terminarse de una vez por todas—. Admite un James completamente hastiado de la situación.

A Steve le da risa su comentario, debido a que lleva demasiado tiempo diciendo eso el castaño, sin embargo, sus acciones terminan siempre delatándolo. Incitando a que cada vez cometa más errores para que la vida termine de darle una patada, y entienda de una vez por todas como es en realidad la situación.

Del otro lado del edificio, Natasha estaba escuchando atentamente la plática que su mejor amiga estaba contándole, obviamente la pareja fue a visitar a sus mejores amigos, ambos necesitaban una intervención pero no sabían cómo hablar con los castaños para que ambos admitieran realmente sus emociones.

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