Advertencia: Violencia
Winter soldier/Bucky
El único olor que conocía a ciencia cierta era el del la pólvora al momento de disparar un arma. Que por cierto, también conocía a la mayoría de todas, las utilizaba con gran habilidad porque me han ayudado en momentos de vida o muerte.
Por eso me sorprendió verlo y observar que no estaba armado.
—Me conoces—. Decía la voz que estaba detrás de mí.
Al girar me di cuenta de que se trataba de un hombre, casi de mi estatura, tenía barba y su cabello era rubio, había visto algo de él, se trataba de un intruso, solo que, no sabía porqué pero sentía que no debía de atacar.
—Eres Steve. He leído de ti en un informe—. Respondí.
Aunque no debía de hacerlo, solo que, sentía que debía de escuchar antes de atacar.
—Sé que estás mintiendo—. Decía el hombre con mucha certeza que en su voz.
Lo volví a mirar, mi instinto me pedía que me calmara, no obstante, sabía que estaban en mi búsqueda agentes de Hydra.
Y yo, definitivamente no iba a volver.
Estábamos en las afueras de un pueblo olvidado de Bucarest. Había desaparecido después de haber sido torturado por Alexander Pierce, las consecuencias fueron perder un brazo que ahora era reemplazado por uno de metal.
Había salido de un control mental, algunas decisiones fueron por órdenes en las cuales debía de atacar porque había estado programado, no tenía opción, debía de hacerlo, en mi memoria están gritos de dolor y miradas que impregnaron en mí ya que eran de personas que verían lo último en su vida.
Porque yo sé las arrebataba.
Hasta que un golpe en la cabeza debido a un choque en motocicleta interrumpió mi trance o mi programación, si es que podía llamarlo así.
Hicieron que recordara el día en el que me arrebataron mi brazo.
Las decisiones tomadas siempre me llevaban al mismo error, a la misma huida y mi mente siempre se atormentaba por la angustia de saber que es lo que estarían haciendo esos ojos bicolor.
Había algo en ella que hizo que me atrapará, quería saber qué era lo que la afligía y tenía el rostro como ningún otro, convertía el escenario en suyo, hacía que pareciera más una obra de arte que en realidad una pasarela.
Así que al llegar estaba por completo confundido por haber hecho tales acciones, sino era esa mi misión, no entendía porque debía de protegerla.
Solo que ahí estaba ella, y las consecuencias de mis acciones hablando por mi. Katherine Pierce estaba reclamando tales hechos, encontró cartas que no fueron enviadas, hechas por mi.
La rubia estaba sonriendo y llorando, adoptando una postura extraña que hasta incluso para mí, hizo que se recorriera mi columna vertebral. Pero no podía parar, debía de atender lo que ella me pidiera debido a que había dicho las asquerosas palabras que hacían que me programaba.
Estaba sentado, con manos y pies atados, la mesa quirúrgica estaba a lado de mí y ella sostenía un bisturí, me miraba con decepción en sus ojos, y no entendía el motivo o razón por el cual ella se sintiera así.
—Cariño, estás malitas cartas me provocan una situación incómoda, no me gusta saber que aún las conservas porque tienes la esperanza de que ella vuelva hacia a ti, tengo que encontrar una forma de que todo el mundo sepa que tú, me perteneces—. Decía Katherine, su voz era pausada, debido a que las lágrimas estaban ahí.
ESTÁS LEYENDO
Error
Fanfiction¿Qué es lo que quiero saber? Para Alexis Parker, el romance ya pertenecía en segundo plano, no se encontraba en la búsqueda de quién se pretendía amar, tenía otros asuntos pendientes que concretar. Su regreso a Nueva York arruinaría o cambiaría su v...
