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Hyukjae









Al día siguiente, regresamos a la mansión para recoger algunas prendas que Donghae necesitaba. Se quedaría en Seul conmigo de ahora en adelante. Lo quería cerca, y me necesitaban en Seul.

Cuando entramos en la mansión, Ryeowook y Kyuhyun estaban sentados a la mesa del comedor, desayunando. Era cerca de la hora del almuerzo, así que probablemente habrían dormido hasta tarde o, más bien, follado hasta tarde como siempre. Ryeowook se levantó de su silla y corrió hacia nosotros. Liberé a Donghae. Antes de que Ryeowook abrazara a su hermano, me lanzó una mirada mordaz.

—¿Estás bien? ¿El pendejo te trató bien?

Me tensé. Maldita sea, ¿acaso estaba sugiriendo que había maltratado a Donghae? Incluso cuando pensé que se había follado a Yoongi, no le había puesto una mano encima. Había matado y torturado a gente por mucho menos. Donghae me dirigió una mirada de disculpa antes de dirigirme hacia Kyuhyun mientras el y su hermano se dirigían a la zona de estar y se sentaban.

Kyuhyun me dio una palmada en el hombro.

—¿Finalmente te sacaste la cabeza del culo?

Mis ojos permanecieron en Donghae. Tenía problemas para dejarlo fuera de mi vista ahora que lo tenía de vuelta, ahora que sabía lo vulnerable que era.

—¿Qué hay de ti? Pensé que se habían arreglado.

—Lo hicimos.

Me volví hacia Kyuhyun, quien me observaba con cautela.

—Hae está embarazado de mi hijo.

Los ojos de Kyuhyun se abrieron de par en par, su mirada desplazándose hacia Donghae y luego de regreso a mí.

—¿Vas a ser padre?

¿Podría haber sonado más sorprendido? Lo miré, luego me centré en Donghae, quien al parecer estaba aplacando a Ryeowook.

—Tal vez esa fue una de las razones por las que Yoongi lo dejó ir y eligió la táctica de la foto para debilitarte.

Asentí.

—Tal vez. Si alguna vez pongo mis manos sobre él, le preguntaré si quería que matara a mi propio esposo.

—Sabía que no lo matarías. Probablemente pensó que arriesgarías un ataque sin pensarlo en su territorio, hacia él, para que así pudiera matarte.

No conocía los motivos de Yoongi, pero le daría una muerte insoportable si alguna vez lo atrapaba.

—¿Cómo te sientes con eso de convertirte en padre?

Me encogí de hombros.

—Nuestro padre no fue un modelo a seguir.

—No, eso es seguro —murmuró Kyuhyun. Intercambiamos una mirada larga.

Nuestra infancia había sido un maldito suplicio. Si no nos hubiéramos tenido, nos habríamos vuelto locos.

—Serq una niña o doncel. Hará las cosas más fáciles —agregué.

Kyuhyun sonrió.

—Si es tan hermoso como Hae, entonces tendremos las manos llenas manteniendo alejados a los hombres.

Mis labios se curvaron en una sonrisa dura.

—Déjalos que vengan.

Kyuhyun se echó a reír, la emoción flameando en sus ojos ante la perspectiva de sangre, luego se calmó y buscó mis ojos. En las primeras semanas después de recibir las fotos de Yoongi y Aria, después de haber caído profundo y sacrificar a los moteros, y aún después de eso, él había estado preocupado.

—Me alegra que no te hayas vuelto completamente loco.

Toqué su hombro.

—Esa habría sido tu oportunidad de convertirte en Capo.

Kyuhun era alfa como yo. Odiaba que le dijeran qué hacer, odiaba tener que inclinarse ante nadie. Eso le había ganado más de una sesión de tortura por parte de nuestro padre. Sin embargo, nunca había usado mis momentos de debilidad para mejorar su posición.

—Que guardaras mi espalda en lugar de clavar un cuchillo en ella, aunque te di muchas oportunidades, Kyu, eso nunca lo olvidaré.

Kyuhyun asintió, después su boca se torció en su sonrisa molesta.

—Puedo ver que las hormonas del embarazo ya se te han contagiado.

—No aguantes la respiración por más arrebatos emocionales, imbécil.

Kyuhyun golpeó mi estómago, pero apreté mis músculos antes del impacto y no hice ningún sonido.

—Sé que los reservas solo para Hae.

Mis ojos se dirigieron a Donghae. Levantó la mirada y como siempre el calor se asentó en mi cuerpo.










Deadly Love Donde viven las historias. Descúbrelo ahora