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Donghae







Hyukje todavía estaba enojado conmigo, desde que había descubierto que sabía lo de Jisung y Minho, y no se lo había dicho. Desde quein Yoongi nos había declarado la guerra por eso, el estado de ánimo de Hyukjae no había mejorado.

Nunca me levantaría la mano ni me insultaría, pero estaba siendo más frío que de costumbre. Me buscaba en las noches, todavía me hacía el amor, pero había una barrera entre nosotros. No estaba seguro de cómo derribarla de nuevo.

Después de regresar a nuestro ático tras la boda de Jisung y Minho, presioné mi mano contra su pecho por encima de su corazón, mirando fijamente hacia sus ojos grises.

—Hyuk, lamento no haberte contado lo de Minho y Sung. Por favor, no te enojes. No puedo soportarlo. Te necesito. Te amo. Solo quería proteger a Sung, no traicionarte.

Sus ojos se suavizaron ligeramente.

—Y yo necesito proteger a la Famiglia y a ti, pero eso será más difícil ahora que estamos en guerra con la Organización. Ahora tenemos a los rusos y a ellos en nuestra contra, y luego está la Camorra en Jeju. Si también deciden atacarnos, o Dios no lo quiera, cooperan con la Organización, estaremos en problemas.

Me estremecí.

—¿Es una posibilidad real que suceda?

—La Camorra no es muy fuerte en este momento, pero eso puede cambiar.

Desde que empecé a manejar los libros para la Famiglia, estaba más involucrado en el negocio, pero Hyukjae aún se aseguraba que solo experimentara una parte pequeña de lo malo.

—Pero la mayoría de tus hombres no te culpan por romper la tregua con la Organización, ¿verdad? Te son leales porque eres fuerte y capaz.

Hyukjae sonrió sombríamente.

—Quieren guerra, pero no les gusta la razón por la que Yoongi la declaró. Y que hiciera capitán a Lee Know, tampoco ha sido bien recibido. En su mayor parte, son solo mis tíos agitando las mierdas, pero si mis otros lugartenientes deciden ponerse de su lado, tendré una oleada de asesinatos que realmente no estoy deseando.

Me estremecí.

—Ten cuidado.






🥀






Habían pasado seis semanas desde que la guerra había sido declarada; seis semanas con nada más que silencio de Daegu, de Jungsu.

Estaba preocupado por él, no podía dejar de estarlo. Mi cabeza estaba zumbando mientras decoraba el árbol de Navidad en el enorme salón de nuestra mansión con Jisung y Ryeowook. Este año pasaríamos la mayor parte de la Navidad en la mansión Cho. Hyukjae nos quería fuera de Seul. Las cosas ahí estaban tensas ahora mismo porque todos temían las represalias de Yoongi y la Organización.

Estábamos solo a principios de diciembre, pero esperaba que las decoraciones navideñas elevaran nuestro espíritu.

Ryeowook me echó un vistazo.

—Estás muy callado.

Suspiré.

—Estoy preocupado por Junnie. Ahora que ya no puedo hablar con Jimin, no tenemos forma de saber cómo está.

—Jimin dijo que creyeron su historia y no lo castigarán. Estará bien —dijo Ryeowook con firmeza. Y me pregunté si en realidad creía lo que decía.

—No lo sabemos. Eso fue hace más de un mes. Odio que tenga que celebrar la Navidad sin nosotros. En el pasado al menos podíamos visitarlo en Daegu, pero este año estará solo con padre y su esposa nueva.

Deadly Love Donde viven las historias. Descúbrelo ahora