26

116 14 12
                                        

Donghae







Minho se quedó con nosotros en la mansión casi constantemente en los días posteriores a que Hyukjae me dejara con el corazón roto. Sabía que él y mis hermanos estaban preocupados por mí porque apenas comía
últimamente. No por falta de intentarlo, sino que el olor de la mayoría de los alimentos me hacía sentir enfermo. Hyukjae se quedó en Seul. Ni siquiera me había enviado un mensaje en tres días, y apenas podía soportarlo. Desde nuestra boda, había estado con él todos los días prácticamente, y lo extrañaba terriblemente, no solo de noche.

Me desperté antes del amanecer, sintiendo frío a pesar de las dos mantas que usaba en la noche. Me deslicé fuera de la cama, agarré mi bata de baño y la arrojé sobre mi camisón antes de salir de mi habitación, bajar las escaleras, y luego salir a la terraza. Temblando, busqué en las instalaciones hasta que mis ojos encontraron a Minho haciendo carreras cortas y burpees como todas las mañanas. Ryeowook y Jisung seguían dormidos, y seguirían dormidos durante varias horas más.

Después de unos minutos, se dio cuenta de mi presencia y corrió hacia mí, con la camisa pegada a su pecho sudado.

—Hae, ¿qué pasa?

Dejé escapar una risa ahogada, mirándolo fugazmente, y él asintió.

—Va a recapacitar —dijo—. Sabe que no le fuiste infiel. Kyu encontró al fotógrafo y él confirmó tu historia.

Sabía lo que eso significaba, sabía que un hombre había pasado por el infierno en la tierra para que yo pudiera demostrar mi inocencia, pero no había culpa. Me sentía vacío.

—¿Cuándo?

—Ayer.

Hyukjae no me había contactado, así que o aún creía que lo había engañado o en realidad ya no me amaba más.

Toqué mi estómago y miré hacia el resto del jardin.

—Necesita tiempo para calmarse. Que fueras a Daegu a sus espaldas, eso deja cicatrices y llegó en el peor momento posible. Hyuk está lidiando con mucha mierda de su familia en este momento.

Suspiré, esperando que Minho tuviera razón, esperando que Hyukjae nos diera otra oportunidad. No podía imaginar una vida sin él a mi lado.

—Necesito pedirte un favor —dije finalmente, y Minho se tensó.

—Hae, ahora no es el momento de hacer nada que pueda enojar aún más a Hyuk.

—Lo sé. ¿No crees que no lo sé? —susurré con dureza—. Pero no me habla. Dijo que ha terminado conmigo, y no tengo tiempo para esperar a que me perdone.

Minho frunció el ceño.

—¿Por qué? ¿Qué es lo que necesitas que haga?

—Necesito que me lleves a Seul a ver un médico. —Me toqué el estómago otra vez y Minho siguió el movimiento.

Se acercó un poco, sorprendido.

—¿Estás embarazado?

—Eso es lo que decía la prueba de embarazo. Esa es la razón por la que Yoongi me dejó ir.

El rostro de Minho se tensó con odio.

—¿Yoongi sabe que estás embarazado? Maldita sea —dijo, retorciendo los labios—. Deberías decírselo a Hyuk.

—No —dije con firmeza—. No cuando está enojado, no cuando no quiere tener nada que ver conmigo. No quiero que se sienta obligado a volver conmigo por el niño. Quiero que él vuelva a mí porque quiere. Y no está en el mejor estado de ánimo ahora mismo.

Deadly Love Donde viven las historias. Descúbrelo ahora