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Hyukjae





Hoy Donghae y yo celebrábamos nuestro primer aniversario, pero en lugar de pasarlo en nuestro yate en el Mediterráneo, estaba atrapado en una reunión en Seul, intentando ser Capo y Consigliere en una sola persona, cosa que no estaba funcionando. Ya casi no tenía tiempo para el. Si me dijera dónde estaba Ryeowook, podríamos acortar esta prueba y Kyuhyun finalmente podría regresar, pero Donghae seguía sin hablar.


-Es ridículo -dijo el tío Dongwoon-. Kyuhyun debería estar aquí ayudándote y no persiguiendo a su puta por Europa.


-Puedo manejar los negocios por mi cuenta, no te preocupes -dije bruscamente.


Mis ojos se movieron hacia Siwon, quien representaba a su padre mientras el hombre estaba en el hospital.


-¿Cómo te va con la Bratva? ¿Te volvieron a dar problemas?


Había habido un gran ataque de la Bratva en nuestro depósito de drogas en Incheon hace un mes.


-No desde que maté a Sergej y su hermano Jegor, pero tenemos un MC que está intentando vender armas en nuestro territorio.


Siwon manejaba las cosas en Incheon con mano brutal como yo lo hacía en Seul. Era hora de que él asumiera el cargo de lugarteniente oficialmente, pero quería esperar hasta que Kyuhyun regresara antes de anunciar el cambio. Por supuesto, no tenía forma de saber cuándo regresaría Kyuhyun. Ryeowook había logrado evadirlo hasta ahora.


Asentí. También teníamos problemas con un nuevo MC en Bucheon, pero hasta el momento no eran tan importantes como para justificar un ataque.

-La Bratva no se arriesgará a un ataque en Seul a corto plazo. Maté a muchos de sus soldados, pero creo que podrían centrarse en Namyangju o Gwacheon como segunda opción.


Mis lugartenientes asintieron. Hice un gesto al tío Woojin, que gobernaba Namyangju, y él comenzó su informe. Me acomodé en la silla, sabiendo que esta sería una larga noche.


Me las arreglé para volver a casa alrededor de las ocho, y solo porque había cortado otro de los desvaríos del tío Dongwoon. Minho me saludó con un asentimiento y luego desapareció cuando avancé hacia donde Donghae estaba tendido en el sofá. Al momento en que lo vi, mi molestia desapareció. No podía seguir enfadado con el incluso aunque fuera la fuente de mis problemas.


Se levantó de inmediato y se acercó a mí, la culpa llenando su rostro.


-Pedí sushi para nosotros. Está en la nevera. Pensé que podríamos tomar un baño en el jacuzzi. Necesitas relajarte.


Asentí y lo besé, sintiéndome jodidamente agotado. Donghae se apresuró a regresar


y comencé a desvestirme, luego me deslicé en el agua caliente, gimiendo a medida


que mis músculos tensos se relajaban. Los suaves pasos de Donghae me hicieron abrir los ojos. Llevaba una bandeja con una botella de champán, dos copas y una selección de sushi, que dejó al borde del jacuzzi. Lo observé mientras se quitaba el vestido y, a pesar de mi cansancio, mi polla reaccionó al ver su cuerpo desnudo como siempre lo hacía. Se deslizó en el agua y luego se apretó contra mí, y envolví un brazo alrededor de el. Besó mi garganta antes de levantar sus ojos para encontrarse con los míos, viéndose inseguro.


-Estamos bien -le dije y pasé mi pulgar por su brazo.


El asintió hacia el champán. Alcancé la botella y la abrí, aunque no tenía ganas de celebrar. Estaba jodidamente feliz por mi matrimonio con Donghae, pero hoy había sido un día largo y de mierda y quería que terminara, sea mi aniversario o no.

Deadly Love Donde viven las historias. Descúbrelo ahora