El largo cabello trenzado y aquellas ropas tan sucias desentonaban con la pulcra imagen que había visto de aquel hombre en todo ese tiempo. Vidhar se sorprendió en un primer momento al encontrarlo en aquel estado, el fuerte aroma que desprendía de sudor entremezclado con sus feromonas y la espada que llevaba en su cintura le decían con claridad que el Monarca había estado entrenando. Caminó en su dirección detrás de él, pero el hombre iba tan distraído que al entrar a los baños cerró las puertas antes de que lo alcanzara. Lo esperó por la tarde en la biblioteca, pero tampoco logró verlo... por la noche creyó que tal vez podría tocar a su puerta, pero tampoco sucedió y no veía conveniente que él lo hiciera, ya que, hacerlo equivaldría a ir a la boca del lobo. No quería subestimar las acciones de Azriel.
Al día siguiente fue lo mismo, logró verlo por los pasillos, caminaba siempre en compañía de Lores y consejeros. El ambiente parecía ser cargado, daba órdenes, delegaba trabajos y atendía en la sala del trono a los representantes reales de otras naciones. Cansado de resguardarse en la lectura, caminó sin rumbo por los pasillos. Se sentía tan a gusto y naturalizado en aquel lugar, aún cuando no había salido de una sección del palacio donde estaba confinado, y aunque estuviera lejos de su tierra y sus costumbres Vidhar sabía que extrañaría esta paz y desconexión. En el momento que regresara a Arsenia debía afrontar las responsabilidades y obligaciones.
caminó sin sentido, y aunque su objetivo era descansar, sus pensamientos seguían en sus estudios, imaginando todas las aportaciones que planeaba hacer al momentos de llegar. con una guerra tan breve acercándose a su fin, todas las fuerzas de su padre deberían dirigirse a la inversión y prosperar, para eso, Vidhar tenía mucho para decir.
Sus pasos lo llevaron sin intención frente aquellas puertas talladas. Por curiosidad intentó abrir la puerta, tal como había prometido el Rey las puertas se mantenían abiertas para él. La cúpula y los ventanales dejaban entrar la luz del exterior y el lugar era más bello de lo que recordaba.
El olor a yerbas rondaba el ambiente y al mirar la imponente escultura de la Diosa frente a él fue que notó la fuente de aquel aroma. El Omega de la corte susurraba un canto al mismo tiempo que esparcía el humo desde un incensario metálico. Las cadenas le permitían balancearlo a la altura de su cadera llenando el lugar, fragante aroma que se volvía pesado en su nariz y su voz resonante como eco lo invadieron potenciando sus sentidos. Cerró los ojos disfrutando la melodiosa voz del hombre y fue que sintió la tristeza invadirlo, no entendía el dialecto y en ocasiones la voz sonaba baja y no lograba escuchar, pero no había forma de equivocarse... todo en su canto trasmitía pesadez, desconsuelo y melancolía.
-" Que no me olviden,
recuerda que vengo de siglos,
traigo voces y enseñanzas
Madre, déjame ser la lluvia que haga crecer
oh madre un pupilo antes que las estrellas comiencen a desvanecer " - Aquel verso fue claro y entendible.
Al abrir los ojos aquella figura cubierta por manto negro caminaba en su dirección.
-Hermosa canción, espero no le moleste que haya oído.
-No es molestia, gracias por el cumplido.
-¿Se marcha? -Preguntó de improvisto cuando continuó caminando.
-He terminado mi visita, puede hacer sus oraciones tranquilo. -Ofreció.
-No...- Cayó sus palabras, no necesitaba decir que el no estaba allí para orar. -Acompáñame, si no le es molestia. - Aquella figura se mantuvo unos segundos en su lugar, dudando, pero curioso por lo que movió su bastón y siguió al hombre hasta la tercer fila sentándose en los bancos.
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BALADA DEL LOBO
Teen FictionSinopsis Azriel Nuerzia asciende al trono heredando el reino de Grawder, después de la muerte de su padre él es el único Alpha de la casa Nuerzia y el deber con el reino recae sobre el joven monarca. Azriel tendrá que superar diferentes situacion...
