Capítulo 26

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Las insistencias de las tierras de Jazali habían aumentado y las tensiones entre ambos territorios estaban escalando. Se reportaban incidentes entre los comerciantes Jazalenses que visitaban Decraft, y eso era debido al amor que la población sentía por Lady Mauni que no permitían que se insultara o negara su persona.

Aunque las peticiones ya habían sido contestadas y se había presentado palabra a la autoridad más grande del Imperio; Jazali seguía demandando retirar las afirmaciones sobre la llegada de otro Omega.

Maito abolló la carta molesto con los desaires que se tomaban en su escritura, demasiado desdeñosos y malintencionados al hablar con soltura de su prometido y refiriéndose a él por su segundo género. Continuó revisando las misivas que habían llegado en la mañana y se sorprendió de ver un rollo con tres sellos en el. En el centro el lobo de la casa Nuerzia, a su lado derecho el sello del Orden religioso que constaba en una serpiente devorando su cola, en la parte superior de su cabeza la luna y en la parte inferior el sol. El último sello era la flor característica de Jazali, Maito suspiró cansado y se detuvo de abrirla, era mejor llamar a su padre ante un tema tan delicado que ya involucraba tres fuerzas. La apartó para tratarlo más tarde y continuó con las demás cartas Contuvo el aliento al ver el sello de su Majestad, esta vez estaba sólo.. Las tomó en conjunto y se puso de pie, iría directamente con su padre.

Tal como lo pensó en su camino a verlo, su padre no estaba y tuvo que regresar sus pasos.

-Maito. -La dulce voz de su amado lo hizo mirar al frente y al cruzar sus ojos vió la sonrisa desvanecerse por su culpa. -Estás preocupado. -Afirmó sin dudas y se acercó a él buscando la razón. Miró las cartas en su mano y, aunque tarde, Maito las escondió tras su espalda.

-Son temas oficiales. -Frotó su ceja derecha e intentó desviar la conversación a sus tareas, pero luego de responder con brevedad Mauni desprendió un sutil aroma a Rododendros que puso a Maito a la defensiva. Estaba mirándolo de manera filosa y con un movimiento sutil, extendió su cuello para que se acercara.

-Si es relacionado conmigo, por favor no se olvide de mencionarlo. -En un movimiento delicado colocó una mano sobre la otra, reverenció regresando con sus Damas y continuar su camino.

-Qué carácter. -Susurró encantado. Miró los papeles en su mano considerando recurrir a ella.

El silbido detrás de Maito provocó que cerrara los ojos conociendo al emisor.

-Cuenta tus bendiciones amigo mío. -Se burló apareciendo a su lado.

- "Virtuosa la mujer que camina en la verdad,

pues sus pasos siembran paz,

Es fuerte sin alzar la voz,

y sabia... " lo olvidé - Mordió la pera en sus manos escurriendo el jugo por la comisura de su sonrisa burlona.

-Casi palidezco al escucharte recitar textos, si lo terminas sería aún más sorprendente. -Yama giró sus ojos alegando exageración de su amigo.

-¿Cómo continúa entonces, oh sabio señor?

-" Es fuerte sin alzar su voz,

y sabia sin buscar ser dueña de razón,

Guarda en silencio lo que descuidan,

y habla cuando sus palabras edifican,

Teme al Eterno,

Enraiza mis generaciones ,

muchas hacen el bien, pero de ella es la constancia." - Fue turno de Maito de sonreír con burla tras recitar por completa la "oda a la mujer virtuosa"

BALADA DEL LOBOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora