Siempre que pasaba frente a mí, se robaba todos mis suspiros; había ocasiones en que lo ignoraba por completo, había días en los que me hastiaba verlo pasar tan natural ¿pues que se creía?, que se creía al pasar caminando tan natural y despreocupado. Definitivamente lo odiaba, no lo soportaba.
Trabajábamos donde mismo, pero en diferentes áreas, era una tienda de música, pero yo solo cobraba y estaba en un mismo sitio todo mi turno, en cambio él, podía pasearse por toda la tienda acomodando los instrumentos, ver inventarios y atender a la clientela. En ocasiones iban chicas delgadas y hermosas a comprar y este solo les sonreía de una manera tan hermosa para convencerlas de comprar algo más (truco que siempre funcionaba). Nadie sabia lo que se sentia por él, nadie debía saberlo, y no por el morbo de que a un hombre le gustara otro hombre, sino porque simplemente así lo decidí, no quería ser tan obvio y que mis amigos me lo echaran en cara solo para molestarme; era por eso que cruzaba muy pocas palabras con el, por eso decia que no me agradaba del todo.
Habíamos salido una que otra vez con amigos en común, pero siempre necesité del alcohol para acercarme a él y poder mantener una conversación por más de diez minutos, algo absurdo para muchos, pero un logro total para mí. Él era más bajo que yo, delgado y la piel más pálida que nunca había visto en mi vida, también sumando que su cabello era muy negro y liso, simplemente él era perfecto para mí.
- ...Y bueno, aquí mi compañero te puede ayudar con el cobro...- desperté de mis pensamientos, era su voz, solo atiné a sonreírle al cliente, más nunca vi a mi enamorado- Duff, ¿me apoyas? - solo asentí lentamente, sin verlo. - ¿bien...? - dijo para después irse. Maldito Duff.
Después de eso, el turno se pasó muy lento, pero al fin había caído la hora del cierre, así que solo tome mis cosas listo para arrancar a mi casa a repasar con mi bajo, quería perfeccionar un riff que no me salía del todo bien, pero antes de eso, había topado con alguien sin darme cuenta y ese alguien era ese pelinegro que odiaba y quería tanto al mismo. -Lo siento- fue todo lo que dije para tratar de salir apresuradamente, pero su voz me detuvo.
-Duff.- me erice, solo gire a verlo- ¿Quieres un cigarro?
-amm...si- ¿Era una oportunidad?, no, no te ilusiones.
-supe que tocas el bajo, ¿Eres bueno? - decía con el cigarro entres sus labios mientras me acercaba el fuego, eso me puso nervioso- me imagino que sí. Eres muy callado, ¿sabes?
La neblina nocturna había caído, era otoño y el clima estaba un poco húmedo para la época, el estacionamiento estaba completamente solo y todos del local ya se habían marchado, mi amigo Steve, al ver la escena solo atino a correr, creo que el sospechaba algo respecto a mis sentimientos, pero no le diría nada y sé que él no tocaría el tema, a veces era muy tímido a pesar de conocernos por más de diez años. Volviendo al tema, el perfume de este, era muy fuerte y envolvente, olía a cigarro y a perfume, siempre olía así, y en esa noche en especial el vestía unos vaqueros celestes rotos, botas y una chaqueta muy gastada de cuero, simplemente se veía muy bien, a mis ojos, siempre se veía perfecto.
-veo que no tienes muchas ganas de hablar...- decía succionando del cigarro.
Me sonroje. - ah, no, yo solo...la noche está muy tranquila...-
-sí, eso veo, ¿te gusta el otoño?, es muy lindo.
- no soy muy fan del clima húmedo, pero no me quejo- reí.
Sentí su mirada, yo miraba al frente, me daba mucha pena verlo frente a frente; y en ocasiones me sentía como un estúpido al sentirme tan intimidado por alguien más bajo que yo.
-Ven, acompáñame, Duff.- yo fruncí el ceño, ¿qué pretendía?, pero como todo un enamorado, me olvidé de mi bajo por completo y lo empecé a seguir.
- ¿A dónde vamos, Izzy?
- ya verás, esto te gustara, ¿quieres pasar antes por unas cervezas? - yo solo asentí.
No paso mucho para llegar al destino misterioso, llegamos a un tipo barranco pero que dejaba a toda la ciudad de Los Ángeles a la vista, la neblina había cesado para ese entonces y se lograba tener un panorama completa de todos esos destellos de las luces de esta gran ciudad de ensueño. - ¿cómo encontraste este lugar? - pregunte mientras tomábamos asiento.
-es hermoso, ¿verdad?, solía venir antes aquí cuando me sentía estresado o con sobre pensamiento, pero ahora me siento más tranquilo que nunca, es por eso que decidí traerte.
- ¿y por qué a mí?, casi no hablamos...
-Duff... ¿por qué te haces el inocente? - eso me confundió, así que le di un gran sorbo a mi cerveza.
- ¿de qué hablas? - mas no contesto, solo se quedó mirando el panorama, joder que hermoso perfil tenia, nunca lo había tenido así de cerca - Izzy.
- Duff, ¿crees que no me doy cuenta? - me miro con una expresión muy difícil de leer - se cómo me miras, como te sonrojas cuando cruzamos miradas, ¿crees que esto está pasando por mera coincidencia?, Duff...
No sabía exactamente lo que estaba pasando, no sabía si salir corriendo, si decirle todo lo que sentía o solo quedarme callado por el resto de la noche, Izzy me confundía mucho y no era la primera vez que me enfrentaba de esa manera, pero, yo solo me hacía de la vista gorda cuando Steve o Axl se aparecía ebrios por ahí para salvarme, esta vez no era así, no había nada ni nadie que me salvaría de esta, solo tenía al chico que gustaba en frente de mi a punto de decirme que me alejara de el para siempre, o algo por el estilo.
- Izzy, lo siento, pero ya no puedo más, me gustas y mucho y aborrezco verte pasar por que te ves tan increíble todos los días, y odio cuando chicas lindas te hablan y menean su cabello frente a ti y tu no haces nada más que coquetearles de vuelta, porque perfectamente sabes lo lindo eres que no solo le atraes a mujeres sino también a mí y....- eso era un beso.
Ese maldito beso se sintió tan bien, tan cálido que me tomo de sorpresa, no miento al decir que tarde en responder, pero, conforme pasaban los segundos acepte ese beso como ningún otro. Además, el aire pasaba entre nuestros rostros y cuerpos, los autos se escuchaban a lo lejos y de repente sentía todo iluminado, pero sentía que esa iluminación era de mi mente y corazón, podía sentir nuestra respiración como uno solo. Sus labios se sentían muy carnoso y húmedos, su respiración se escuchaba muy relajada, pero me besaba como si siempre lo hubiera querido hacer, así como yo, ese beso fue el mejor que me habían dado en toda mi jodida existencia, maldito Izzy, como lo odiaba y amaba a la vez. Cuando nos separamos, el me miro como nadie lo habia hecho y yo, yo solo tenia ganas de llorar y saltar de la felicidad como aun loco, pero lo haria en ese momento.
-Duff, ¿enserio nunca te diste cuenta de cuanto me gustas?
- claro que no, Izzy, nunca hablas, eres muy frio con todos, siempre me ignoras-
Izzy estallo en una carcajada, que dulce era ese sonido- ¿ignorarte yo?, Duff, tú nunca me miras, siempre ves a otro lado cuando estoy cerca, pensé que yo te simplemente no te atraía hasta que presté más atención a todas esas señales, no pensé de estar tan seguro, me arriesgue y me alegra saber que no me equivoque- ¿que?
- ¿qué?, ¿me trajiste hasta aquí solo para confirmar tu teoría?, ¿eso es bueno o es malo? - fruncí los labios, pero este solo volvió a reír.
Me tomo de las mejillas y mirándome a los ojos me confeso: - Mckagan, me gustas, solo quería saber si tu también sentías lo mismo que yo...alguien tenía que dar el primero paso, ¿no lo crees?
Maldito Izzy, lo odiaba y lo amaba a la vez, ¿Que se creía?
