𝐒|| "No importa cuantos años han pasado, sigo sin poder olvidarte Mily"
「Donde Emily y Lando tenían la relación perfecta, pero luego de tres años ella desaparece sin dejar nada más que una carta」
O
「Donde Emily dejo a Lando para que pudiera cumpli...
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🗓️May, 2023. 📍Bristol, UK.
—¡Me voy a casar! —exclamó la española con emoción hacia su madre en cuanto la tuvo enfrente.
—¡Mi bebé se va a casar! —exclamó la mujer con el rostro empapado en lágrimas—. Mi bebé se va a casar.
El llanto de Isabelle se hizo más fuerte mientras abrazaba a su hija, sintiendo una nostalgia inmensa al recordar sus primeros años de vida; aún recordaba vívidamente el día que la tuvo por primera vez en sus brazos, su primera palabra, sus primeros pasos. El tiempo había pasado tan rápido que sentía que todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos, y ahora su pequeña niña ya no era una niña. Era una mujer, una grandiosa y valiente mujer que tenía a su propia bebé y estaba a punto de casarse, formalizando así su propia familia.
Se sentía feliz de que su pequeña tuviera a una gran persona a su lado. Estaba completamente segura de que Lando se encargaría de hacerla feliz siempre.
Cuando se separaron, la castaña fue abrazada por su padre, quien la rodeó entre sus cálidos brazos en cuanto pudo.
—No sabes cuánto me enorgullece poder compartir este momento tan especial contigo, cariño —susurró Héctor al oído de su hija—. Estoy seguro de que serás muy feliz en tu matrimonio.
—Gracias, papi —susurró Emily en un hilo de voz—. Te amo.
—Te amo más, mi pequeña.
El siguiente en abrazarla fue Will. El mayor la abrazó con fuerza mientras llenaba su mejilla de besos.
—No puedo creer que te vayas a casar primero que yo —se quejó sin separarse del abrazo—. Pero me alegra que sea con el amor de tu vida. Estoy orgulloso del amor tan lindo que tienes. Aun así, no dudes que siempre que lo necesites estaré dispuesto a golpear a tu novio. Te amo mucho, bruja.
—Me casaré primero porque eres un perdedor —se burló la chica, intentando contener su llanto—. Te amo, troll.
Cuando se separaron y la mirada de Emily se topó con la de Marcus, no pudo aguantar sus ganas de llorar.
El chico tenía el rostro empapado de lágrimas; sus mejillas y nariz estaban rojas de lo mucho que había llorado, y eso le rompió el corazón a la chica. Odiaba verlo llorar.
Se acercó y lo envolvió en sus brazos de manera protectora, permitiéndole esconder su rostro en su cuello mientras acariciaba su cabello con dulzura.
—Te vas a casar —murmuró el menor en un hilo de voz—. Estoy muy feliz por ti, Emi, pero si no bailamos En mi corazón vivirás, me voy a enojar.
La castaña rió con suavidad, apretándolo más a su cuerpo.
—Gracias por ser la mejor hermana del mundo. Eres como mi mamá —continuó de manera ahogada—. Y es algo que siempre te agradeceré. Te deseo una gran y feliz vida.