𝐒|| "No importa cuantos años han pasado, sigo sin poder olvidarte Mily"
「Donde Emily y Lando tenían la relación perfecta, pero luego de tres años ella desaparece sin dejar nada más que una carta」
O
「Donde Emily dejo a Lando para que pudiera cumpli...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
🗓️ March, 2023. 📍Circuit of Sakhir, Bahrain. 👤 Emily pov;
Estuvimos un rato con los Norris hasta que llegó el momento de la carrera.
Nos despedimos de cada uno antes de salir del hospitality de McLaren para dirigirnos al box del número 55 de Ferrari.
Carlos ya estaba allí repasando sus estrategias cuando llegamos, y al vernos corrió hacia nosotras para saludarnos.
—Pensé que no vendrían —admitió, cargando a mi hija y dejando un beso en su mejilla.
—Jamás podríamos dejarte subir a ese monoplaza sin antes haberte deseado suerte —respondí mientras acomodaba su uniforme.
Sarah lo abrazó y susurró algo en su oído que lo hizo sonreír como un niño pequeño. Luego dejó un beso en su frente y la bajó al suelo para acercarse a mí.
—Por favor, conduce con cuidado, ¿sí? —pedí, abrazándolo con fuerza y dejando un beso en su mejilla—. Mucha suerte, Carletes.
Él asintió y se fue a colocar el casco.
Antes de subirse al monoplaza, formó un corazón con sus manos, gesto que nosotras respondimos de la misma manera.
Durante la vuelta de formación estuve bastante tranquila, pero en cuanto inició la primera vuelta, sentí que se me iba a salir el corazón.
Durante toda la carrera rogué porque ninguno saliera herido, y lo admito: grité como loca cada vez que Carlos ganaba una posición.
En las últimas vueltas grité junto a los ingenieros y mecánicos, animándolo (aunque él no pudiera oírnos) para que rebasara a Alonso y subiera al podio.
Lamentablemente, no fue así, pero obtuvo el cuarto lugar y buenos puntos.
Lando, por su parte, terminó en el décimo séptimo lugar, así que Sarah y yo acordamos ir a verlo después de ver a Carlos.
Salimos del box y nos dirigimos al hospitality de Ferrari para esperar a Carlos, quien apareció minutos después.
Sarah, al verlo, corrió a abrazarlo feliz. Yo la seguí poco después y me lancé sobre él, sin importarme que apestara a sudor.
—Felicidades, tomatito —susurré en su oído.
—Gracias por estar aquí, Em —susurró de vuelta, dejando un beso en mi mejilla.
—Siempre —prometí, mirándolo con una sonrisa.
Estuvimos un rato con él y luego salimos para ir a ver al padre de Sarah.
Cuando llegamos a la zona papaya, nos encontramos con los Norris, quienes nos saludaron felices a ambas.
Sarah se puso a jugar con Mila, la adorable hija de Oliver y Savannah, mientras yo me sentaba a conversar con el resto, hasta que llegó Lando.