𝐒|| "No importa cuantos años han pasado, sigo sin poder olvidarte Mily"
「Donde Emily y Lando tenían la relación perfecta, pero luego de tres años ella desaparece sin dejar nada más que una carta」
O
「Donde Emily dejo a Lando para que pudiera cumpli...
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🗓️March, 2015 📍Bristol, UK. 👤Emily pov;
Nunca había estado tan confundida en mi vida como ahora. ¿Estaba realmente enamorada? Eso era algo que no sabía; nunca había experimentado algo como esto. Y lo peor es que el culpable era mi mejor amigo, a quien tenía justo en frente, coqueteando con la persona que no podía ver ni en pintura.
¿Estaba celosa? Sí. ¿Podía hacer algo? No. Después de todo, solo somos mejores amigos. No tengo nada que reclamarle. Si ella realmente le gusta, no me voy a entrometer, por mucho que la odie y me duela la situación.
Había tomado una decisión, y esa era alejarme hasta saber qué es lo que realmente siento por él.
Me levanté de la banca en la que estaba y caminé hacia el auto de mi madre sin despedirme de Lando. Era lo mejor, pues no quería interrumpir su charla y prefería alejarme de una vez por todas.
—Hola, mamá —saludé, dejando un beso en su mejilla, para luego colocarme el cinturón de seguridad y darle una última mirada a mi mejor amigo.
—¿Todo bien, cariño? —preguntó mi madre, sacándome de mi ensoñación.
—Sí, mamá —respondí, dudando un poco de mi respuesta.
—No suenas muy convencida de tu respuesta, Mily.
Escuchar aquel apodo salir de los labios de mi madre hizo que se me revolviera el estómago, causándome náuseas. Solo él tenía permitido llamarme así. Escuchar a alguien más decirlo me hacía sentir enferma... y no debería ser así. Digo, es mi madre después de todo.
Traté de ignorar aquel revoltijo en mi estómago y le dediqué una leve sonrisa, intentando convencerla de que todo estaba bien.
El camino a casa fue silencioso y lento, o al menos así lo sentí yo. Mis pensamientos me estaban matando. Tenía tantas dudas y no sabía cómo iba a conseguir respuestas. Me sentía asustada por todo esto. Al llegar a casa, bajé del auto y caminé hacia mi habitación sin detenerme ante los llamados de mi madre. Necesitaba una ducha de agua fría para poder pensar con claridad. Eso era lo único que quería.
Luego de tomar aquella ducha, me senté en mi cama y miré por la ventana cómo el cielo se oscurecía, dando señales de que llovería. Algo que no era muy común últimamente, pues la primavera ya había llegado: mi segunda estación favorita del año.
Salí de mi habitación y bajé a la cocina para prepararme un poco de chocolate caliente. Al entrar, vi a mi madre sentada en uno de los taburetes de la isla, con dos tazas sobre esta. Me dedicó una sonrisa, que más bien fue una invitación a sentarme con ella. Suspiré y me senté a su lado, tomando un sorbo del líquido caliente antes de hablar.
—¿Cómo supiste que estabas enamorada de mi padre? —pregunté lentamente, mirando el líquido en mi taza. Mi madre tomó mi mentón y lo elevó para que la mirara; tenía una brillante sonrisa en el rostro y me observaba con ternura.
—Tenía justo tu edad cuando lo descubrí. Como sabes, conozco a tu padre desde que éramos pequeños. Recuerdo que una noche él fue a casa de tus abuelos solo porque se enteró de que me había fracturado la mano. Llevó mis golosinas favoritas y se quedó conmigo hasta que me quedé dormida. Esa noche me sentí extraña... me sentí tan amada, feliz y en paz. A la mañana siguiente lo reflexioné. Me puse a pensar en todo lo que sentía cuando estaba a su lado: el mundo giraba, en cierto modo, alrededor de él. Me sentía feliz, cómoda, en paz y amada estando con tu padre. Era como si él fuera el calmante para mi alma. Así lo descubrí.
Me quedé pensando en las palabras de mi madre y en todo lo que yo sentía cuando él estaba conmigo. Sí, me sentía feliz y en paz. También me sentía amada. Siempre estaba sonriendo cuando él estaba cerca, y su cercanía muchas veces me ponía nerviosa. Pero... no estaba enamorada, ¿o sí? No. Definitivamente no. Él solo era mi mejor amigo... Aunque, normalmente, la gente nos decía que haríamos una linda pareja, y eso dejaba un sentimiento de anhelo en mí.
No puede ser...
—Estoy enamorada de Lando, mamá.
—Lo sé, cariño.
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Author Note; Mi pequeña Em estaba muy confundida con respecto a sus sentimientos por Lando y el muy coqueto hablando con otra, pero no se preocupen habrá venganza y luego todo saldrá bien jsjsjs.