𝐒|| "No importa cuantos años han pasado, sigo sin poder olvidarte Mily"
「Donde Emily y Lando tenían la relación perfecta, pero luego de tres años ella desaparece sin dejar nada más que una carta」
O
「Donde Emily dejo a Lando para que pudiera cumpli...
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🗓️ April, 2023. 📍 Melbourne, Australia. 👤 Lando pov;
—Oh, vamos, Mily, por favor —rogué, tomando sus hombros y sacudiéndola un poco.
—Ya dije que no, Lando. No seas terco —se negó nuevamente, apartando mis manos de sus hombros.
Llevaba alrededor de una hora rogándole ir a un zoológico. Daniel me había comentado que había uno muy bonito aquí en Melbourne y que ofrecían un espectáculo maravilloso para niños.
Quería llevar a Sarah porque sé que ama los animales, pero Emily, con todo eso de los rumores, se había negado a volver a salir del hotel desde que regresamos de las prácticas. Desde que nos enteramos de los rumores, solo iba al circuito y luego regresaba al hotel. No salía de nuevo hasta la mañana siguiente para volver al circuito.
Entendía la situación perfectamente, pero realmente quería llevar a mi hija a ese lugar. Sería un recuerdo maravilloso.
—Por favor —volví a rogar, juntando mis manos y haciendo un puchero.
—Lando, ya basta. Sabes que es casi imposible salir de aquí sin que te sigan un montón de paparazzi —suspiró, colocándole azúcar a su café—. Sabes que no me molesta en absoluto que quieras pasar tiempo con nuestra hija, pero es muy riesgoso.
—Te prometo que tomaré todas las medidas de seguridad necesarias. Hablaré con mis guardaespaldas y les diré que estén vestidos de civil. Incluso me disfrazaré —aseguré, sentándome a su lado—. Pero por favor, vamos al zoológico.
Llevó la taza a sus labios y bebió un sorbo, mirando hacia la ventana de la habitación. En ese momento le tenía tanta envidia a esa taza... Dejando eso de lado, ella parecía realmente estar pensándoselo.
—Está bien —aceptó, suspirando—. Pero tendrás que ser muy cuidadoso.
—Lo seré, lo prometo —asentí, abrazándola con emoción.
—Ve a cambiarte —ordenó, dejando la taza a un lado—. Yo alistaré las cosas de Sarah.
Asentí y me levanté de mi lugar para caminar hacia la salida. Por suerte, mi habitación estaba justo frente a la suya.
Me di una ducha rápida y busqué entre mis maletas algo que difícilmente me pondría para salir. No quería vestirme muy yo porque sería obvio, así que opté por unos pantalones cortos, una camisa blanca y un sombrero muy parecido al que usan los guías. Usaría lentes oscuros y chancletas. No era algo que usaría normalmente, pero es Australia, así que traje un poquito de todo por si acaso.
Una vez listo, salí de la habitación y crucé a la de mi hija y el amor de mi vida.
Di dos pequeños golpes a la puerta, y segundos después fue abierta por Emily, quien seguía con la misma ropa de antes, lo cual me confundió.