Pasaron un par de horas desde que Billie y yo tuvimos ese breve y tenso encuentro con la copa de vino blanco.
La boda seguía su curso, con risas y música que se filtraban por los pasillos del salón. Yo decidí alejarme un poco para tomar aire y, sin pensarlo demasiado, me dirigí al baño.
Cuando me acerqué a la puerta, escuché un sonido que me hizo frenar en seco: alguien vomitando. El estómago se me encogió al reconocer esa voz, y sin dudarlo golpeé suavemente la puerta y pregunté:
—¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?
La puerta se abrió con un chirrido y allí estaba Billie, pálida y claramente fuera de sí, con los ojos vidriosos y el cabello pegado a la frente. Su expresión me hizo apartar un poco el miedo y la distancia que siempre había sentido hacia ella.
—Mía... —susurró, con la voz rota.
Sin pensarlo, la agarré del brazo con cuidado y la ayudé a sentarse en el borde del lavabo.
—Tranquila, no pasa nada. ¿Quieres que te consiga agua? —le pregunté mientras la apoyaba suavemente contra la pared.
Billie asintió, y fui al grifo a llenarle un vaso. Se lo acerqué lentamente, y ella bebió despacio, intentando recuperar el aliento.
—No sabía cómo pedir ayuda —confesó entre suspiros—. Todo es demasiado... Me sentía tan fuera de control.
La miré con una mezcla de compasión y cansancio.
—No estás sola en esto. No esta vez.
—¿Por qué tú? —preguntó con un hilo de voz—. Después de todo lo que pasó, después de lo que te hice.
Me encogí de hombros, con una sonrisa triste.
—No lo sé, supongo que, a veces, cuidar de alguien que has querido tanto y que ahora duele tanto, es lo único que puedes hacer para no sentir que todo fue en vano.
Billie me miró con lágrimas en los ojos y susurró:
—Gracias, Mía. De verdad.
Le pasé una mano por el pelo, secándole un poco la frente y la mejilla.
—No hace falta que lo agradezcas. Solo... cuídate un poco, ¿vale? Esto no es fácil para nadie.
Billie se apoyó contra la pared, todavía algo débil, pero con la mirada más clara. Me miró fijamente, como si necesitara encontrar alguna verdad en mis ojos.
—¿Y tú? —empezó, con voz temblorosa—. ¿Qué ha sido de ti en todo este tiempo? Casi no supe nada... Me quedé con el vacío, con la duda de si estabas bien, si me odiabas para siempre.
Suspiré, sentándome en el suelo a su lado, intentando que la distancia no se sintiera como un muro infranqueable.
—Ha sido un año raro —contesté—. No diría que he estado bien, pero tampoco mal del todo. He intentado encontrarme, entender qué quiero y qué necesito de verdad. Ha habido días difíciles, claro, pero también otros en los que he empezado a recuperar algo de paz.
Billie asintió, con los ojos húmedos.
—Me dolió mucho perderte —dijo—. No solo por lo que tuvimos, sino porque contigo me sentía segura. No sé si alguna vez fui suficiente para ti, pero te juro que lo intenté.
La miré con suavidad, aunque todavía quedaba un nudo en mi garganta.
—No se trata de ser suficiente o no, las cosas se rompieron, y en ese momento pensé que lo mejor era alejarme para no empeorar las cosas, pero tampoco quería desaparecer sin más, solo necesitaba tiempo.
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𝕆𝕟𝕖 𝕊𝕙𝕠𝕥'𝕤 (𝔹𝕚𝕝𝕝𝕚𝕖 𝔼𝕚𝕝𝕚𝕤𝕙)
FanfictionLa relación entre Mía y Billie tanto en el presente como en situaciones y momentos en el pasado (+ mensajes de WhatsApp, Instagram...).
