El estudio olía a café tibio, tinta fresca y papel fotográfico, a esa mezcla de hogar y trabajo que mi hermana siempre lograba crear, incluso en los días más ajetreados, estábamos sentadas frente a la mesa grande, con la luz natural entrando a raudales por el ventanal y las fotos desplegadas en abanico frente a nosotras.
—Esta tiene que ir en la primera página —dijo mi hermana, señalando una instantánea en blanco y negro donde la novia miraba al novio como si el mundo se detuviera—. Esa mirada no se finge.
Asentí, medio sonriendo, mi cabeza estaba ahí... y a la vez no, Billie tenía ensayo esa mañana, y yo había decidido quedarme fuera, no porque evitara a nadie, sino porque necesitaba una pausa, un día para mí, para este tipo de vida que también era mía y que no quería que desapareciera del todo.
Estábamos discutiendo la secuencia del álbum cuando sentí mi móvil vibrar en el bolsillo trasero del vaquero. Lo ignoré al principio. Volvió a vibrar. Y otra vez más.
Saqué el móvil con cierto fastidio contenido. Lo desbloqueé. Notificaciones de Finneas.
Finneas:
Mía, necesito que sepas algo que acaba de pasar en el ensayo.
Finneas:
Billie y Sasha discutieron. Bastante fuerte. Ella estaba completamente fuera de sí.
Mi cuerpo se tensó, mi hermana lo notó, pero no dijo nada. Seguía revisando fotos mientras yo me perdía en el teléfono. Abrí el siguiente mensaje.
Finneas:
No voy a justificar a Billie, pero Sasha hizo comentarios de muy mal gusto. Le insinuó que tú coqueteabas a sus espaldas, otra vez. Que tal vez Billie no sabía cómo "mantenerte" y que deberías estar con alguien menos intenso. Billie saltó. Literalmente gritó. Le dijo que no volviera a hablar de ti ni a mencionarte nunca más.
Tragué saliva. Mi estómago se encogió. Pasé a la siguiente notificación.
Finneas:
Yo estaba ahí. Y también dos músicos más. Tuvimos que separarlas. No llegaron a tocarse, pero faltó poco. Después, Billie se fue a fumar afuera y no dejaba de temblar. Está muy alterada. No sé si te lo va a contar. Tal vez no quiera preocuparte. Pero lo vi todo y sentí que tenías derecho a saberlo.
—¿Todo bien? —preguntó mi hermana con suavidad.
—Sí... —mentí—. Bueno, no. Cosas de Billie. Ensayo complicado.
Me miró con esos ojos de hermana mayor que todo lo leen y nada juzgan.
—¿Quieres salir a tomar aire?
Asentí. Me levanté y crucé el estudio hasta el balcón trasero. El sol golpeaba con intensidad, pero el aire era fresco. Saqué un cigarrillo y lo encendí con manos algo torpes. Di una calada larga. Muy larga. Cerré los ojos.
¿Qué coño había pasado? ¿Por qué Billie no me lo había contado?
Mientras exhalaba el humo, el móvil vibró de nuevo.
Finneas:
Solo quiero que sepas que Billie te defendió con uñas y dientes. Que cuando Sasha le insinuó que tal vez eras "demasiado libre" para alguien como ella, Billie gritó que tú eras lo más estable que había tenido en años. Que eras "lo único que le daba paz".
Se me cayó un poco el cigarro, lo agarré a tiempo.
Otra notificación:
Finneas:
Ella te ama, Mía. Lo vi hoy, más claro que nunca. Pero también está asustada. Muy asustada. Y se está exigiendo demasiado. Tal vez podrías hablar con ella. No para calmarla, sino para recordarle que no está sola en esto.
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𝕆𝕟𝕖 𝕊𝕙𝕠𝕥'𝕤 (𝔹𝕚𝕝𝕝𝕚𝕖 𝔼𝕚𝕝𝕚𝕤𝕙)
FanfictionLa relación entre Mía y Billie tanto en el presente como en situaciones y momentos en el pasado (+ mensajes de WhatsApp, Instagram...).
