Shark dormía boca arriba en su cama, con las patas estiradas como si estuviera soñando que corría, Billie estaba en la alfombra del salón, sentada con las piernas cruzadas, trasteando con su portátil mientras sonaba de fondo un disco de Ethel Cain que nos gustaba a las dos, yo hojeaba una revista vieja que había dejado sobre la mesa de café hacía días y que nunca terminaba de leer.
Era una tarde tranquila, una de esas que parecen insignificantes pero se te quedan grabadas por lo segura que te sientes en ellas, el sol entraba por las ventanas grandes del salón, y el aire olía a incienso de lavanda y al pelo de Shark.
—¿Quieres pedir algo? —preguntó Billie sin mirar, con la voz aún adormilada.
—Solo si tú eliges, no tengo energía para decidir.
—¿Qué tal ramen?
—Perfecto, pide picante, hoy me siento valiente.
Sonrió y asintió, estaba buscando la web del restaurante cuando frunció el ceño, la vi detenerse, mirar la pantalla un segundo más largo de lo normal.
—¿Qué pasa?
—¿Conoces esta web? —preguntó, girando ligeramente el portátil.
En la pantalla, un titular en negrita captó mi atención de inmediato:
"Mía y Billie: cronología de una relación confusa y llena de sombras".
Sentí cómo algo me descendía por el estómago, un vértigo, un mal presentimiento, me incliné para ver mejor.
Era una web de cotilleo, de esas que visten el veneno de "análisis" y la crueldad de "interés público", pero esta vez... iban demasiado lejos.
Billie hizo clic.
El artículo se desplegó en scroll infinito, lleno de fotos, fechas, supuestos "testimonios" y teorías como si de un caso policial se tratara.
"Desde hace diez años, Mía, una civil sin presencia pública, ha estado conectada a la vida amorosa de Billie Eilish. Lo que empezó como una amistad ambigua, se convirtió en una montaña rusa emocional donde no está claro quién jugó con quién."
Seguía con una cronología detallada.
Fotos de 2016, en un festival donde habíamos coincidido por casualidad.
2017, una captura de una historia de Instagram donde aparecía mi mano en una cena que no era para el público.
2018: fotos nuestras en una playa privada, que solo una persona del entorno podría haber filtrado.
Y luego, empezaba la parte más dolorosa.
"Billie estuvo con Matthew poco después de que Mía desapareciera del mapa, lo que ahora muchos ven como una infidelidad encubierta. Luego vino Jesse Rutherford, la pareja más mediática que Billie tuvo. Y, más tarde, Odessa, pero lo que nadie contó fue que durante todo ese tiempo, Mía seguía existiendo en la sombra."
"Amigos cercanos revelan que Billie solía "volver a buscarla" cada vez que se quedaba sola. Y, según fuentes anónimas, esta dinámica tóxica fue un patrón durante años."
—¿Qué mierda...? —susurré, sin saber si estaba leyendo bien.
Siguieron las fotos de la boda de Finneas, de nosotras dos, de un instante donde nos abrazábamos discretamente detrás del catering, yo llevaba un vestido verde oscuro, Billie iba de negro.
Y la cámara lo había captado todo desde una distancia incómodamente cercana.
—No sabíamos que había nadie más ahí —dije en voz baja.
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𝕆𝕟𝕖 𝕊𝕙𝕠𝕥'𝕤 (𝔹𝕚𝕝𝕝𝕚𝕖 𝔼𝕚𝕝𝕚𝕤𝕙)
FanfictionLa relación entre Mía y Billie tanto en el presente como en situaciones y momentos en el pasado (+ mensajes de WhatsApp, Instagram...).
