Seis meses.
Seis meses en los que aprendimos a respirar con el mismo ritmo.
A escucharnos sin miedo. A discutir sin destruirnos.
Seis meses de cafés compartidos, de domingos de películas, de escribirle a Billie mientras estaba en sesiones eternas de estudio y que me respondiera con selfies llenas de crema solar o emojis mal usados.
Y también seis meses desde aquella pelea.
Habíamos seguido juntas.
Y ahora, estábamos en la antesala de un nuevo reto: su gira.
La palabra "tour" siempre me sonaba como una trampa, no porque dudara de Billie —confiaba en ella más que en mí misma a veces—, sino porque el contexto, el entorno, el ritmo, los focos... todo era otra galaxia, una que yo no acababa de entender, por más que intentara.
Aquella tarde estábamos en el ensayo, Billie había querido que la acompañara porque le gustaba que yo viera cómo se ensamblaba todo: las luces, el orden de las canciones, los ensayos técnico, me senté en una esquina con Shark dormido a mis pies, anotando algunas cosas para el estudio y respondiendo correos, ella, en cambio, estaba como pez en el agua: moviéndose por el escenario, dándolo todo incluso sin público.
Entonces entraron las teloneras.
Las habían elegido hacía unas semanas, pero era la primera vez que coincidíamos en persona. Dos chicas. Una banda indie que empezaba a sonar con fuerza. Muy buenas, muy potentes. Y entre ellas, Sasha.
Sasha era guapa, no había que negarlo.
Alta, estilazo, mirada intensa y una seguridad al hablar que te dejaba desarmada incluso cuando solo pedía un café.
Nos saludamos, todo normal, intercambiamos un par de frases, yo le sonreí, ella me preguntó si era la Mía de la que Billie tanto hablaba.
—La misma —dije, divertida.
—Encantada, ya me habían avisado de que eras más guapa en persona —añadió ella, mirándome de arriba abajo. Sonrió.
Yo solté una risa breve, un poco incómoda, y asentí sin más.
Billie, que estaba a unos metros, nos miraba con las cejas levemente fruncidas.
En los siguientes ensayos, lo noté.
Sasha me hablaba entre descansos, me preguntaba cosas de arte, de cine, de libros, era encantadora, sí.
Tal vez demasiado. No rozaba la falta de respeto, pero había algo en su forma de buscarme que no era inocente.
Y Billie...
Billie no decía nada, pero no hacía falta.
Sus silencios eran puñales.
Esa noche, cuando volvimos a casa, fue ella la que habló primero.
—¿Te cae bien Sasha?
—Sí —respondí, honesta—. Me parece maja.
—¿Maja? —repitió, sin levantar la voz, pero con esa forma suya de marcar una palabra como si fuera una alarma.
—¿Qué quieres decir?
—Nada, solo que parece que os lleváis muy bien.
—¿Estás celosa?
—¿Estoy celosa? —soltó una carcajada sin alegría—. No lo sé, tal vez, es solo que hay algo en su forma de mirarte que me da ganas de sacar los colmillos.
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𝕆𝕟𝕖 𝕊𝕙𝕠𝕥'𝕤 (𝔹𝕚𝕝𝕝𝕚𝕖 𝔼𝕚𝕝𝕚𝕤𝕙)
FanfictionLa relación entre Mía y Billie tanto en el presente como en situaciones y momentos en el pasado (+ mensajes de WhatsApp, Instagram...).
