54. Dudas pt.2

24 4 1
                                        

El móvil seguía vibrando bajo la almohada como un corazón ajeno que insistía en revivir algo muerto. 

No podía más. Mi cuerpo estaba agotado, mi cabeza ardiendo, y mi dignidad colgaba de un hilo fino pero firme.

Saqué el teléfono. Abrí WhatsApp. Escribí sin pensar mucho, porque si pensaba... dudaba. Y si dudaba... perdía.

Yo: Se acabó. Ya puedes seguir besándote con Nat tranquilamente.

Lo envié.

Lo miré durante dos segundos.

Lo dejé a un lado.

El mundo se quedó en silencio medio segundo... y entonces llegó la avalancha.

Billie ❤️: ¿Qué?

¿De qué estás hablando?

Billie ❤️: Mía, qué estás diciendo?

Billie ❤️: ¿Dónde estás??? Voy ahora mismo.

Billie ❤️: NO ENTIENDO

¿Por qué dices eso?

Billie ❤️: MIA RESPÓNDEME

Billie ❤️: No sé qué has visto o quién te ha dicho algo pero NO ES LO QUE PIENSAS

Billie ❤️: Mía por favor

Te lo ruego

Dime dónde estás

Billie ❤️: Hablemos

Solo dime dónde estás. Te prometo que te explico todo

Billie ❤️: Yo te amo

No me hagas esto

No desaparezcas así


Era absurdo. Triste. Irónico. Dolía, sí. Pero también... liberaba. Como si cada palabra que Billie mandaba fueran cadenas que se caían una por una.

No contesté.

En vez de eso, marqué otro número.

—¿Mia? —La voz dulce de Claudia apareció al segundo tono, soñolienta y preocupada—. ¿Todo bien?

Mi garganta se cerró, pero hablé igual.

—¿Puedes hablar un momento? Necesito pedirte un favor. Uno grande.

Se incorporó, lo escuché.

—Claro. Lo que necesites.

Respiré hondo, tragando la emoción que quería escaparse en forma de llanto.

—Billie me ha engañado otra vez. La vi con Nat. Besándose.

Silencio al otro lado. Pesado. Real.

—Joder... —murmuró—. Mia, lo siento tanto. No sé qué decir.

—No hace falta que digas nada —susurré—. Solo... necesito pedirte algo. Finneas tiene llave de la casa de Billie , ¿verdad?

—Sí —su voz era suave, protectora—. La tengo aquí.

—Vale. ¿Podéis ir mañana? Quiero que entréis y... todas las cosas mías que estén ahí, mételas en una caja, guárdamelas tú hasta que vuelva a Los Ángeles.

Un silencio más largo. Claudia entendió más de lo que yo dije.

—Por supuesto. No te preocupes, yo me encargo. No tendrás que ver nada.

Cerré los ojos. Tragué. Me dolía todo.

—Y otra cosa... —mi voz tembló, pero la fuerza estaba ahí—. Si podéis... poned mi apartamento en venta. Ya está pagado. No quiero volver ahí.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 29, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

𝕆𝕟𝕖 𝕊𝕙𝕠𝕥'𝕤 (𝔹𝕚𝕝𝕝𝕚𝕖 𝔼𝕚𝕝𝕚𝕤𝕙)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora