«Otra vez Morgan Rousel Incorp. C.A.» Pensó Fermín Martínez, mientras leía la denuncia hecha por Penélope Mármol. En ella reportaba la desaparición de Carmen Morales, alias Carmilla Mirelles; ciento cuarenta y cuatro horas después de su última ubicación conocida. Si bien el acontecimiento, de ser cierto, no tenía como protagonista a los edificios gemelos de la corporación, que más que eso, eran mellizos, la joven modelo era empleada de la empresa y la denunciante, también.
—¡Flores! ¡Crespo! ¡Morales! —llamó a sus subordinados.
Los mencionados acudieron de inmediato.
—¡Tenemos trabajo!
Después de ponerse al corriente con los hechos, los detectives partieron a realizar las tareas de investigación pertinentes. El comisario se sentó; en su escritorio, desperdigados ante él, tenía los expedientes de los varios casos de muertes suscitadas en la conocida empresa bajo extrañas circunstancias. Los solicitó al departamento de archivo, decidió repasarlos, una vez más, algo no iba bien; aunque estuviesen cerrados tenían una evidente relación entre ellos y, muy posiblemente, con el de la señorita Morales.
«Carolina Pérez, diecinueve años, soltera. Madre de una bebé de seis meses. Asistente de la secretaria de presidencia de Morgan-Rousel, C.A. Motivo de la muerte: caída libre desde una gran elevación. Lugar: puente que une a los edificios Morgan Building y Torre Rousel, ubicado en el piso veinte. Posible suicidio. Testigo: Penélope Mármol, veinte años de edad, operaria de limpieza en la misma sociedad al momento del suceso. Es de resaltar que la señorita Carolina estaba embarazada».
Pasó al siguiente:
«Gertrudis Santana, setenta y un años, viuda. Secretaria de presidencia en Morgan Rousel Incorp. C.A. Motivo de la muerte: intoxicación por monóxido de carbono, derivado por mal funcionamiento en el sistema de ventilación de su vehículo. Testigo: Penélope Mármol. Veinte años, Asistente de la occisa en el momento del suceso».
Siguiente:
«Morgana Morgan de Rousel. Veinticinco años. Copropietaria y socia principal de la empresa Morgan-Rousel Incorp. C.A. Esposa del presidente de la mencionada sociedad. Motivo de muerte: fracturas múltiples por accidente en automóvil. Testigo: Penélope Mármol. Veinte años, Secretaria de Presidencia en el momento del suceso, quien estaba a bordo del vehículo, sufriendo heridas menores en el accidente».
La vinculación entre uno y otro caso le causaba desconfianza. La única testigo, última persona que interactuó con las víctimas y, dicho sea de paso, única beneficiada con las muertes era Penélope Mármol. Con la muerte de Carolina pasó de operaria de limpieza a ser asistente de presidencia; de asistente ascendió a secretaría de presidencia con la muerte de doña Gertrudis; se convierte en novia de Axel Rousel, con la muerte de su esposa.
Por si fuese poco existían dos muertes, ocurridas fuera del ámbito de la empresa Morgan-Rousel, pero relacionadas, en las cuáles, una vez más, la susodicha estuvo presente.
«Pedro Miguel Garcés, veintitrés años, moto taxista. Motivo de muerte: accidente de tránsito. Chocó contra un vehículo de carga pesada, quedando aprisionado bajo las ruedas, al perder el control. Y, como no podía ser de otra manera, Penélope Mármol interactuó con el señor Garcés poco antes del fallecimiento. Se presume que un golpe recibido en una confrontación con Axel Rousel, fue clave para que el accidente se produjera».
«Carlos Mota, apodado El Charlie. Quince años, desempleado. Delincuente de poca monta y que recién iniciaba su carrera delictiva. El mismo resultó abatido de dos disparos en el pecho por Axel Rousel, de veintiséis años de edad, en un frustrado intento de atraco a mano armada, sucedido el mismo día de la muerte de Garcés. Testigo: cómo no... Penélope Mármol».
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Axel AlexA
Romansa¿Cuál es la escala de la felicidad? Penélope ha cambiado, casi no reconoce la hermosa mujer en que se convirtió; sin embargo, no ha dejado de ser una tímida adolescente que cree que el amor no se hizo para ella. Un golpe de suerte le hace conocer al...
