Ji-ho limpió el aceite de sus manos con una toalla mientras suspiraba, justo cuando el motor de otra motocicleta rompió el silencio del lugar. Él miró a Hanbin, quien seguía trabajando diligentemente en la cadena de la moto, pero este solo le dio una mirada de advertencia. Ambos conocían muy bien ese motor.
—Vaya, miren quién decidió volver —Ji-ho silbó audiblemente cuando Taehyung ingresó a la bodega. Hanbin le golpeó en el brazo con otra toalla, exasperado.
—No empieces —siseó el pelinegro viendo a Taehyung llegar hasta ellos—. Hey, Taehyung, lamento mucho lo que pasó con tu herma...
—¿Qué pasa? —Ji-ho lo interrumpió bruscamente, alzando la voz—. Todos hemos perdido a alguien. Si estás tan triste, ¿por qué no vuelves a tu nidito de amor?
—Ji-ho, no. —Hanbin se irguió solo para agarrar su hombro en un intento por detenerlo. Joder, no era el momento.
—¿Qué? —Taehyung tampoco se detuvo; quería escuchar lo que ese idiota tenía para decir. Solo quería decirle algo a Hoseok, y ahora tenía el presentimiento de que esa charla no sería amistosa.
—Me escuchaste —Ji-ho picó su pecho y su expresión era de ira, aunque no gritaba—. ¿Por qué no vuelves a encerrarte con el chigo gay mientras todos aquí afuera estamos preocupados por el dulce Taehyung? Ve a que te den. O a dar. Joder, ni sé.
El puñetazo vino antes de poder detenerlo. Ji-ho prácticamente cayó sobre Hanbin con el impacto, y este solo pudo trastabillar hacia atrás cuando Ji-ho le empujó al sentir sus manos tratando de agarrarle. Entonces ambos, Ji-ho y Taehyung, se convirtieron en un manojo de puños y gruñidos; las herramientas en el suelo servían de obstáculo, y las motos que arreglaban también cayeron al suelo de forma estruendosa.
—¿Y cuál es tu maldito problema con eso? —siseó Taehyung fuera de sí, empuñando la franela de Ji-ho y sintiendo la sangre hervir en su cara solo de ver la sonrisa ensangrentada de Ji-ho.
—¿Crees que tengo un maldito problema con lo que haces con tus agujeros? —escupió el rubio de vuelta. Hanbin apenas tuvo un momento para apartar a Taehyung de Ji-ho, y luego el tatuado estaba arremetiendo contra ellos de nuevo, con un sucio rodillazo al abdomen de Taehyung—. ¡¿Sabes cuánto dinero nos hiciste perder?!
Tratando de recuperar el aire, Taehyung apenas pudo darse cuenta de que esta vez era Ji-ho el que venía con un puñetazo hacia él. Trastabilló y cayó de espaldas, solo para ser a quien sostenían por el cuello de la camisa esta vez.
—¿Qué hacías mientras tratábamos de ordeñarle el dinero al contador y su familia? ¿Actuar como una dulce Julieta y advertirle al chico gay? ¡Maldito traidor!
Antes del segundo puñetazo, Hanbin nuevamente estaba allí, esta vez logrando apenas arrastrar a Ji-ho dos pasos hacia atrás. Solo quedaron sus respiraciones cortadas, aceleradas y miradas furiosas.
—Les advertí mil veces que el contador no daría una moneda incluso si se metían con su hijo —exhaló Taehyung, hastiado—. Además, ¿no tienen el dinero del auto?
Ji-ho gruñó y se apartó de Hanbin con un codazo.
—Ten. —Luego, lanzó de sus bolsillos una bolsa pequeña de polvo blanco—. Por tu hermano. Y por el auto.
Taehyung lo atrapó, aún desde el suelo. Con la adrenalina bajando de golpe solo se sintió exhausto.
—Déjalo en paz —advirtió, de todas maneras. Lo último que quería era terminar de joderle la vida a Jungkook.
—Viejo, ya quedó claro que el contador no es tan estúpido. Solo me interesa su dinero, qué me importa tu maldito novio gay.
—¡Hey! —siseó Hanbin y Ji-ho rodó los ojos.
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The village - KookV
FanfictionAcabas de decir que te gusto. Francamente no te culpo. Y yo tengo curiosidad, así que, resuelve mi duda y todos estaremos satisfechos. Historia inspirada en la canción The village - Wrabel
