20 - [II]

2.2K 296 276
                                        




Jimin caminó descalzo por el frío suelo de su departamento.

Siempre había vivido solo desde que se mudó a la ciudad, y —no lo malentiendan— estaba perfectamente acostumbrado, pero... se sentía como el elefante rosado en la habitación recordar que ahora Jungkook se estaba quedando con él. No hacía ruido, no lo veía salir de su habitación, y casi no hablaban. Pero allí estaba. Como un ente.

Suspiró antes de tocar la puerta del chico y, al no recibir respuesta, simplemente la abrió.

—Kook, tienes que comer algo —le reprochó al verlo sentado frente al ventanal de la habitación. Jungkook estiró el cuello para verlo y luego regresó la vista a la ventana. Es que por fin había regresado a Seúl y casi no podía creerlo. Por la ventana se podía ver el tráfico, las personas caminando como hormigas, el ruido citadino. Pensó que se sentiría más feliz.

—No tengo ánimos —murmuró levantándose. Él arrastró los pies hacia la cama y se dejó caer como un costal, simplemente resoplando. La cama ajena era extraña para él, la habitación era extraña... Todo era extraño.

—Llevas dos días así —replicó el rubio sentándose junto a él—. Hey, te dejé quedar en mi apartamento y aunque no te estoy cobrando, tampoco espero que te quedes como un fantasma.

—Las inscripciones para la universidad abrirán en una semana. Dame un respiro —Él cubrió sus ojos con sus brazos, estirando su espalda—. Espero poder homologar tantas materias como sea posible. Quiero graduarme ya.

—¿Y por eso pareces un cachorro mirando por la ventana todo el día? Estás pensando en ese chico —Jimin rascó su cabeza, frustrado—. Ugh, te dije que debías pasar a decir adiós en lugar de simplemente desaparecer.

—¿Para qué haría eso? ¿Para empeorarlo todo? La he liado lo suficiente —masculló Jungkook—. ¿Qué le iba a decir? ¿No eres tú, soy yo?

—¡No lo sé! ¿Explicarle? Jungkook, te entiendo. Quieres un poco de estabilidad, terminar la carrera y no volver a saber de tu padre. ¿Pero eso incluye cerrarles la puerta al chico y a todos?

—No quiero que nadie me detenga, otra vez. Tengo mis planes y... él es tan impredecible.

—Oye, lo sé. Lo he visto —Nuevamente, para su pesar—. Es como un alma libre, ¿sabes? Es todo lo que no somos por aquí. Es espontáneo, se hace espacio a codazos... No creo que necesite un plan. ¡Es más! Luce como si su plan A fuera incendiarlo todo y el B pedir disculpas.

Una risa triste se le escapó a Jungkook. Sí, definitivamente eso sonaba como a Taehyung.

—¿Crees que funcionen las cosas entre él y yo? —preguntó en voz baja, mirándolo. Incluso dio media vuelta y abrazó la almohada, escondiendo la mitad de su rostro. Jimin volvía a ver ese brillo joven en sus ojos, expectante, después de meses de solo ver rencor.

Jimin se alzó de hombros. Definitivamente no aprendía la lección. Allí estaba, otra vez, metiéndose en relaciones ajenas.

—Creo que si ambos quieren hacerlo funcionar, funcionará. Pero hey, luego no me culpes a mí. Sigue a tu corazón o como sea ese dicho cursi.

El pelinegro contempló el algodón de las sábanas en silencio. ¿Por qué se estaba ilusionado? ¿Por qué empezaba a creer que él también merecía ser feliz?

¿Por qué estaba contemplando volver a abrir su corazón cuando pensó que eso sería una pérdida de tiempo? Él cerró los ojos con un suspiro, vencido. Y de todas las personas en el mundo, tenía que escoger a Kim Taehyung. Un desastre con d mayúscula.

The village - KookVHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora