17 - [III]

2.1K 276 232
                                        



En realidad Jungkook no supo qué lo levantó. Quizá fue el frío, o quizá fue la extraña sensación de sentirse acompañado en la cama. Casi respingó del susto al abrir los ojos y ver otro cuerpo junto a él. Solo entonces pudo dejar salir el aire en un lento suspiro de alivio y cansancio al mismo tiempo. Vaya. Estaba... exhausto. De lo contrario no habría podido quedarse dormido en un lugar desconocido con un perfecto extraño.

¿Siquiera podía decir que Taehyung era un extraño?

El pensamiento lo hizo sentir algo culpable. Solo pudo mirar al chico a su lado en silencio, sintiendo la situación demasiado extraña y ajena. Incómoda. Como pudo, con cautela, se movió lentamente fuera de la cama y buscó su ropa con la mirada. La luz seguía encendida, pero era momento de partir.

¿Qué horas serían? Quizá más de la medianoche. Se atrevería a decir que estaban más cerca del amanecer que de la medianoche. Esperaba que nadie estuviera afuera, o merodeando el hostal.

Su sigilo dejó mucho que desear. Apenas se había metido en sus jeans cuando Taehyung abrió los ojos con pereza. Primero, no dijo nada. Solo se quedó viendo cómo Jungkook se vestía con aparente cuidado. Así que... huiría. Otra vez.

—¿Realmente te irás sin más? —preguntó con voz ronca, adormilada, pero esperando una respuesta. El castaño se congeló un segundo por la sorpresa, antes de suspirar pesadamente volteando a mirarlo.

—¿Hay algo más que tengamos que decir? —respondió Jungkook con cansancio—. Siento que ya lo dije todo y siento que simplemente decidiste ignorarlo.

Taehyung gruñó desde su garganta.

—¿Entonces simplemente decidiste que no valgo la pena? —Lo entendería. ¿Tenía algún valor como persona? Solo sabía conducir su moto y meterse en problemas con los zánganos de sus amigos. Era prácticamente un desperdicio, y eso era algo que había escucha muy a menudo. Especialmente de parte de su padre.

Jungkook lo miró.

—No vale la pena el riesgo —decidió con tranquilidad—. Así que hagamos de cuenta que esto nunca sucedió.

Su calma se sentía como puñalada al pecho. Taehyung se aferró a las sábanas entre sus brazos. Su cara tuvo que ser épica porque Jungkook volvió a abrir su boca, como para tratar de suavizar sus palabras, pero luego la cerró de nuevo.

—Mira —empezó—. No te confundas. Te emociona que todo sea tan nuevo, te gusta la adrenalina de nuestra situación, pero más allá del sexo, aquí no hay nada. Lo entiendes, ¿no?

Habría sido mejor una jodida puñalada.

—Además —siguió Jungkook, como si no fuera suficiente—, no pienso quedarme en este pueblo por mucho tiempo. Me iré de aquí en cualquier momento.

Vale. Habría sido mejor dos puñaladas. Taehyung aspiró el aire con brusquedad, como si realmente lo hubieran golpeado. ¿Entonces huir de ese pueblo juntos había sido solo fantasía suya? Eso sí que dolió.

—Bien. —Él apretó la mandíbula, mientras luchaba con la ira que crecía en su interior. Primero se tragaría un barril de petróleo antes de... decirle que estaría dispuesto a irse con él. Su orgullo y su ego estaban lo suficientemente heridos. En especial después de Jungkook le espetara en la cara que él no era parte de sus planes.

—Ya sabes dónde está la puerta —musitó dando la vuelta en la cama mientras se cubría con las sábanas que, de todas maneras, tendría que cambiar.

—No es como si el lugar fuera muy grande —bufó Jungkook alcanzando su camisa. Se estiró por sus zapatos luego y entonces los golpes en la puerta hicieron que ambos brincaran en su sitio con espanto. En silencio, con los ojos como platos, se miraron mientras la persona tras la puerta probaba su suerte una vez más, con furia, como si estuviera desesperado.

The village - KookVHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora