Capítulo 44

93 2 0
                                        

Parte 2, Capítulo 9

​El sol de la tarde se filtraba a través de los ventanales tallados del palacio, bañando los pasillos de una luz dorada que parecía solidificar el prestigio del Reino de Jade. Kim Taehyung, observaba el jardín desde su balcón privado, dejando que la brisa moviera su cabello castaño. A pesar de la opulencia que lo rodeaba, su semblante mantenía una serenidad melancólica que solo aquellos que lo conocían desde la infancia podían descifrar.

​El sonido de pasos firmes y metálicos anunció una llegada. Jinri, su dama de compañía, se acercó con una reverencia impecable.

​—Mi señor, el General Min Yoongi solicita su presencia. Dice que ha regresado de su retiro y desea presentarle sus respetos personalmente.

​Taehyung asintió levemente, una pequeña chispa de calidez asomando en sus ojos.

—Déjalo pasar, Jinri. Y prepáranos algo de té, por favor.

​Min Yoongi entró al salón con la sobriedad que lo caracterizaba. Su cabello pelinegro estaba perfectamente peinado y, aunque vestía ropas de civil debido a su descanso de la guardia real, su porte seguía siendo el de un alfa imponente. Al ver a Taehyung, inclinó la cabeza con una reverencia profunda, manteniendo la distancia protocolaria.

​—Es un honor volver a verlo, joven consorte —dijo Yoongi con voz ronca pero respetuosa.

​—Yoongi, te he dicho muchas veces que puedes ahorrarte tanta formalidad cuando estamos a solas —respondió Taehyung con una sonrisa suave, señalando el asiento frente a él—. Siéntate. Me alegra que estés de vuelta. ¿Cómo estuvo tu viaje al Reino del Sol?

​Yoongi tomó asiento, manteniendo la espalda recta.

—Fue un viaje necesario para aclarar la mente, aunque el clima de aquel reino es mucho más hostil que el nuestro. Lamento no haber podido estar presente durante los últimos días... especialmente después de lo que ocurrió con su madre. Sé que no tuvimos oportunidad de hablar desde su partida.

​Taehyung bajó la mirada un segundo, apretando ligeramente las manos sobre su regazo. La mención de su madre siempre dejaba un vacío punzante.

—Ha sido un tiempo difícil, Yoongi. Pero te agradezco que lo menciones. Siempre fuiste cercano a nuestra familia, incluso cuando yo era apenas un niño.

​—Usted siempre fue alguien especial para mi —replicó Yoongi, utilizando el tratamiento formal a pesar de la invitación al tuteo—. Precisamente por esa cercanía, durante mi estancia en el Reino del Sol, me tomé la libertad de visitar a la señora Xu, la viuda del antiguo comandante.

​Al escuchar ese nombre, el cuerpo de Taehyung se tensó de inmediato. El aire en la habitación pareció volverse más pesado para el omega. Sus dedos volaron instintivamente hacia el collar que colgaba de su cuello, oculto bajo las capas de su ropa. La angustia se reflejó por un instante en sus ojos.

​Yoongi, notando la rigidez pero fingiendo indiferencia, continuó hablando con calma.

—Hablamos principalmente de temas políticos, por supuesto. El Reino del Sol está pasando por una transición comercial interesante. Además, fui a verla porque su familia cosecha una raíz medicinal muy específica que me recomendaron para mi recuperación. Son expertos en botánica.

​Taehyung soltó un suspiro contenido, tratando de relajar los hombros.

—Ya veo. Es bueno saber que estás cuidando de tu salud.

​—Antes de despedirme —añadió Yoongi, sacando un pequeño cofre de madera oscura, tallado con motivos florales casi imperceptibles—, la señora Xu me pidió que le entregara esto personalmente. Dijo que era un obsequio que le pertenecía por derecho. También mencionó algo curioso: que solo usted posee la llave para abrirlo.

The King's Weakness - KookTaeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora