Parte 2, Capítulo 24
Las cortinas de seda de los aposentos reales ondeaban suavemente con la brisa de la tarde, pero el ambiente dentro de la habitación de Taehyung era cualquier cosa menos tranquilo. El Rey Consorte permanecía de pie frente a un gran mapa del reino, aunque sus ojos no veían las fronteras ni los ríos. Su mente estaba fija en los informes que sus espías le habían entregado minutos antes.
Beomgyu, su sobrino, el joven que supuestamente estaba bajo su tutela para aprender la etiqueta y la sobriedad de la corte de Jade, estaba jugando con fuego. No solo no se había alejado de Kang Taehyun como se le ordenó, sino que ahora, de manera incomprensible, estaba tejiendo un vínculo con la prometida de este, la joven Shin Yuna.
—Ese muchacho va a terminar provocando una guerra —susurró Taehyung para sí mismo, apretando el puente de su nariz.
Fue a la habitación de Beomgyu de inmediato. Cuando el joven príncipe lo vio entrar, lo hizo con su habitual aire de despreocupación, como si el suelo que estaba pisando le perteneciera y luciendo una sonrisa que a Taehyung siempre le había parecido una mezcla peligrosa de inocencia y malicia.
—¿Me buscabas, tío? —preguntó Beomgyu, acomodándose en la silla tallada—. Espero que sea para algo divertido, porque el palacio está mortalmente aburrido hoy.
Taehyung giró lentamente, cruzando los brazos sobre su pecho. Su mirada gélida solía intimidar a los generales más veteranos, pero Beomgyu solo enarcó una ceja, divertido.
—He oído que estuviste visitando a Lady Yuna —dijo Taehyung, yendo directo al grano—. Y que incluso obligaste a Taehyun a arrodillarse ante ti para asegurar esa amistad. ¿En qué estás pensando, Beomgyu?
Beomgyu soltó una risita ligera, admirando sus propias uñas perfectamente cuidadas.
—Solo estoy siendo un buen anfitrión, tío. La pobre chica es extranjera y no tiene amigos. Taehyun me lo pidió por favor... y yo, como el príncipe generoso que soy, acepté. No veo el problema.
—El problema —intervino Taehyung, dando un paso hacia él y bajando el tono de voz para que sonara como una advertencia física— es que no conoces a los Shin. Escúchame bien, porque no lo voy a repetir. Esa familia es intratable. Yuna puede parecerte una criatura dulce, una omega frágil con ojos de ciervo, pero es una manipuladora experta y una caprichosa de primera clase. Ha sido criada como hija única en un reino que la adora; sus padres son peligrosamente sobreprotectores.
Taehyung se inclinó sobre la mesa, fijando sus ojos en los de su sobrino.
—Los médicos del Reino del Sol no solo saben curar, Beomgyu. Saben qué venenos no dejan rastro. Si sus padres llegan a sentir que estás jugando con el honor de su hija, o que ella sufre por tus intrigas, no dudarán en eliminarte. Son capaces de hacerle daño a cualquiera con tal de que Yuna no derrame una sola lágrima. Estás bailando en el borde de un precipicio.
Beomgyu se puso de pie, su expresión cambiando de la diversión a una terquedad fría. Se ajustó la túnica y miró a su tío con altivez.
—Lo tengo todo controlado. Sé exactamente lo que estoy haciendo y sé hasta dónde puedo llegar. Yuna es solo una pieza más en el tablero para llegar a lo que realmente quiero. No te involucres en mi vida. No soy un niño al que puedas asustar con cuentos de padres vengativos.
Taehyung sintió que la paciencia se le agotaba. Se acercó a Beomgyu, quedando a centímetros de su rostro.
—Si no te comportas, si sigues tentando a la suerte de esta manera tan imprudente, te enviaré de regreso —sentenció Taehyung—. Y no creas que irás al Reino de la Perla a seguir disfrutando de lujos. Te enviaré directamente al Reino de Luna, donde tus padres te encerrarán bajo siete llaves hasta el mismísimo día de tu boda. No saldrás de una torre hasta que seas propiedad de otro. ¿Es eso lo que quieres?
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The King's Weakness - KookTae
FanfictionLo tenían todo: un amor que prometía un reino más justo y la admiración de todo su pueblo. Los ahora reyes, parecían el ejemplo perfecto de felicidad... hasta que la rutina se convirtió en su peor enemiga. Tras dos años de una vida predecible, el...
