Capítulo 62

134 7 0
                                        

Parte 2, Capítulo 27

El aire en el palacio del Reino de Jade estaba saturado con el aroma de las flores de invierno y la cera de abejas que las sirvientas habían usado para sacar brillo a cada superficie de madera. No era un día cualquiera; era el cumpleaños de Taehyung, y la tensión acumulada durante semanas de intrigas parecía haber cristalizado en una energía eléctrica que recorría cada columna de mármol.

​En los aposentos reales, el ambiente era más íntimo pero no menos tenso. Taehyung se encontraba de pie frente al espejo de cuerpo entero, con la mirada perdida en su propio reflejo mientras Jinri, con dedos ágiles pero firmes, ajustaba las cintas de su traje. La túnica, una obra maestra de seda color verde que abrazaba su torso, estaba diseñada para definir su figura con una precisión casi arquitectónica.

​—Ah... —soltó Taehyung, soltando un leve quejido y llevando una mano a su espalda baja.

​—¿Ajuste demasiado la túnica, Alteza? —preguntó Jinri, preocupada.

​—No, no es eso —respondió Taehyung con una sonrisa lánguida y algo traviesa que no llegó a sus ojos—. Es solo que... últimamente la espalda me duele mucho.

​Jinri bajó la mirada, ocultando una sonrisa cómplice. En el palacio no era un secreto que, desde aquella noche en los baños, el Rey Jungkook y su Consorte se habían vuelto inseparables. Se buscaban en los pasillos, se encerraban en la biblioteca y sus noches se habían convertido en una maratón de deseo insaciable. Jungkook parecía haber redescubierto a su esposo, y Taehyung, en su afán por reafirmar su territorio frente a la sombra de Jieun, se entregaba a él hasta que las piernas le temblaban.

​De repente, una corriente de aire gélido rozó la nuca de Taehyung,  devolviéndole a la realidad. No hubo sonido de pasos, solo un cambio sutil en la densidad del aire.

​—Pensé que no vendrías —dijo Taehyung sin voltear, reconociendo esa presencia que siempre parecía habitar en las sombras de su vida.

​Una risa suave y profunda resonó desde la esquina más oscura de la habitación. Bogum dio un paso hacia la luz, luciendo un atuendo de viaje oscuro y gastado que contrastaba con la opulencia del cuarto.

​—Nunca faltaría a tu cumpleaños dulzura. Incluso si tuviera que cruzar el océano para conseguirlo —Bogum se acercó y le extendió una pequeña caja de madera sencilla—. No es algo lujoso, pero cuando lo vi, solo pude pensar en ti. Feliz cumpleaños.

​Taehyung tomó la caja, sintiendo la madera pulida a mano rozar sus dedos, abrió la caja y sus ojos se iluminaron. Dentro descansaba una horquilla delicada con un dije de un sol dorado, trabajado con una finura exquisita, su corazón dio un vuelco, como si estuviera por salir de su pecho de la pura emoción.

​—Es hermosa —susurró Taehyung. Se giró hacia su sirvienta—. Jinri, ponmela. Quiero usarla hoy.

​—Pero, Alteza, el rey le envió joyas... —intentó decir Jinri.

​—El rey entenderá que su Consorte sabe apreciar los buenos regalos —interrumpió Taehyung con determinación.

​Mientras Jinri acomodaba la horquilla en el cabello de Taehyung, que ahora caía ligeramente sobre sus hombros, recogido en una coleta que le daba un aire de madurez sofisticada, Bogum la miró y esperó a que se alejara un momento de Taehyung para poder acercarse y antes de que ella pudiera retirarse, él le sostuvo la mano con suavidad, deteniéndose.

​—Yo también tengo algo para ti, Jinri —dijo Bogum, extendiéndole una caja idéntica a la de Taehyung.

​La joven abrió el estuche con manos temblorosas y encontró una horquilla gemela, pero con el dije de un sol plateado.

The King's Weakness - KookTaeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora