Kohaku tomó las manos de Senku entre las suyas, sus ojos lagrimeando levemente mientras lo veía postrado en esa camilla de hospital, su torso vendado y su respiración asistida por máquinas.
—Él se pondrá bien —aseguró Byakuya, posando una mano en su hombro—. La bala llegó ralentizada y fragmentada, la cirugía salió bien, su pulmón sanará y... estoy seguro de que despertará pronto.
Kohaku asintió, pero sus manos no dejaron de temblar, su mente reproduciendo una y otra vez el momento en el que la sangre de Senku la salpicó mientras él la protegía en el auto.
"Se supone que soy descartable... como sicaria, siempre tuve en mente la posibilidad de ser asesinada, mi vida no vale tanto, pero... para él, aparentemente sí valgo un poco...", pensó, con las lágrimas a punto de desbordarse de sus ojos. "Quizás sea solo por el bebé, pero... aun así, me protegió... siendo tan importante como lo es él..."
Acarició su mano suavemente.
"¿Cómo pudiste arriesgar la vida así por alguien que una vez intentó matarte?..." se preguntó, sin apartar la mirada de él.
Ya llevaba varios días sin despertar, y ella lo extrañaba muchísimo, pese a que se había mantenido distante los últimos meses, ella aún sentía su falta cada vez que se iba a dormir, así como la había sentido esos meses en las que él no la había tocado en lo absoluto.
"Ja... incluso con solo unos pocos meses donde me diste toda tu atención, me volviste completamente adicta a ti, Senku..." pensó con una sonrisa agridulce, acunando sus manos. "Así que por favor... despierta pronto..."
.
Pasaron varios días de horrible incertidumbre, con Senku sin abrir los ojos y Kohaku pegada a su lado, escuchando fuera de la habitación del hospital privado de los Ishigami todo el revuelo mientras Tsukasa comandaba la búsqueda del culpable del ataque.
Ruri muchas veces la acompañaba, pero cuando Kohaku le contó lo que había visto en una bala se quedó tan shockeada que ahora ambas estaban pasando por una crisis... Sip, nadie estaba teniendo un día de campo allí.
Sin embargo, un día de esos... la crisis para Kohaku terminó cuando Senku lentamente comenzó a abrir los ojos.
Ella sintió sus ojos aguarse, y el inmenso impulso de abrazarlo, pero se contuvo y llamó a los doctores rápidamente, a lo que de inmediato llegaron en manada para revisarlo.
Un enfermero comenzó a escoltarla fuera de la habitación para que no estorbara, pero Kohaku vio los ojos de Senku repasar toda la habitación hasta que la encontró, y pudo ver su expresión relajarse mientras extendía una mano hacia ella.
La sola visión le estrujó el corazón y no pudo evitar llorar, haciendo a un lado al enfermero e insistiendo en quedarse al menos en un rincón de la habitación, sin querer apartarse del lado de Senku, a lo que los doctores finalmente la dejaron.
Cuando terminaron de revisarlo, viendo que todos sus signos estaban normales, le permitieron acercarse, y ella se sentó algo apartada (y un poco nerviosa, honestamente), viendo como le daban agua y lo acomodaban mejor en su camilla.
Finalmente, él tosió un poco y volvió a mirarla.
—¿Cómo estás, Kohaku? —preguntó con voz débil y ronca—. ¿No te hirieron ese día?... —habló con dificultad.
Ella negó con la cabeza, luchando contra las lágrimas queriendo escaparse.
—No... estoy bien, gracias a que tú me protegiste... —Sonrió temblorosamente.
Él sonrió débilmente, pero luego se puso serio y miró al médico líder.
—Necesito hablar con Tsukasa y mi padre, tráelos —ordenó, su voz cansada pero firme.
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One-shots SenHaku
FanfictionColección de historias de Senku x Kohaku la mayoría sin conexión entre sí. Humor, romance, drama, tragedia, de todo un poco. Spoilers del manga.
