Universidad de Ingeniería 2

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 (N/A: Como se imaginaran por el titulo, esto es una continuación de mi fic "Universidad de Ingeniería" q está en esta misma colección de one-shots ;D).

Kohaku sintió su teléfono vibrar y rápidamente lo tomó, abriendo el mensaje y decepcionándose un poco al ver que era solo su padre recordándole que fuera a visitarlo el fin de semana.

Suspiró y le contestó que iría el domingo, para luego dejar el celular sobre sus libros y volver a concentrarse en sus apuntes, hasta que sintió la mirada de Amaryllis fija en ella.

—¿De nuevo tienes problemas con tu novio prohibido?

Kohaku bufó.

—Ishigami-sensei no es mi novio.

—Claaaro, "no lo es", eh, eh. —Guiñó un ojo y Kohaku rodó los suyos.

—Amaryllis, no estoy fingiendo para que no lo despidan, de verdad no es mi novio...

—Entiendo, entiendo, está prohibido que los profesores tengan alguna relación amorosa con estudiantes, y como él nos está dando la clase de termodinámica este año, menos que menos podrían tener algo, entiendo. —Volvió a guiñar un ojo y Kohaku gruñó, enterrando el rostro en las manos.

No tenía caso, ya nada le iba a quitar de la cabeza que tenía algo con su profesor, y no es que pudiera culparla demasiado, ya que los había visto cuando el bastardo de Senku la acorraló contra el pizarrón y la tomó de la barbilla, así que... no tenía muchos argumentos para desmentir su creencia, menos porque no quiso explicarle cómo acabaron así.

Pero, la verdad, ni ella misma entendía bien cómo acabaron así, como acababan así la mayoría de las veces que se quedaban a solas, y menos entendía por qué demonios a pesar de estar años conociéndose y meses al borde de besarse, nunca pasó nada entre ellos, nada más que un roce de labios, un roce de cuerpos, unas miradas demasiado intensas... Pero nada, al fin y al cabo.

Y lo peor era que ni siquiera estaba dispuesta a admitir que ella quería que pasará algo... ¡pero es que Senku no era claro en sí él era serio o solo estaba jugando con ella! Y no podía estar segura ya que a veces tenía un sentido del humor bastante retorcido.

A veces casi se sentía como si pudiera arrepentirse de esa conferencia en la universidad de ingeniería, porque todo empezó desde esa primera "no-cita" que tuvieron, todos sus dolores de cabeza arrancaron en ese momento, por ese hombre que la enloquecía en todos los sentidos posibles.

Recordaba que, después del helado que compartieron, él continuó hablándole maravillas de su profesión, y ella comenzó a hablar de la carrera que había decidido estudiar.

Todo había sido ameno, hasta que Senku le mencionó el pequeño detalle de que, de hecho, si estudiaba criminalística, era posible que él acabará como su profesor en alguna de las materias más avanzadas.

—He dado clases para alumnos de criminalística —le comentó en ese entonces, muy serio—. En mecánica de fluidos, termodinámica y balística. Es posible que sí acabe siendo tu profesor eventualmente... —Y, al decir eso, sus ojos se volvieron más distantes de repente.

Aun hoy en día Kohaku se preguntaba si él había previsto incluso desde esa primera "no-cita" que algún día eso podría traerles problemas.

Pero, incluso si lo intuyó o no desde ese entonces, siguieron viéndose.

No exactamente porque lo hubieran planeado, porque no intercambiaron números luego del helado y el paseo (él no se lo pidió y ella se fue corriendo olvidándose de ese detalle porque tenía que reunirse con su hermana), sino por una serie de extrañas coincidencias que casi hacían parecer que el destino no se cansaba de reunirlos en situaciones bastante raras, como por ejemplo que ambos acabaron en la lavandería de la universidad el lluvioso día de la inscripción porque a ella la empapó un conductor desconsiderado y a él lo empujaron "jugando" hacia un charco.

One-shots SenHakuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora