Ishigami Tsukiku debería estar en su fiesta de cumpleaños, eran sus supuestamente "dulces" dieciséis años, pero... se había escapado.
Estaba furiosa, demasiado.
Solo le había pedido a su padre una cosa: que estuviera presente en su fiesta.
Y claro, aparentemente eso era mucho pedir.
Lo peor era que ni siquiera tenía derecho a reclamarle... porque él había tenido que irse por una misión diplomática muy importante que podría ser la diferencia entre una guerra mundial o la paz y... agh, ¿cómo reclamarle a eso? Y eso solo le parecía más frustrante...
—¿Por qué él tiene que arreglar esas cosas? Es científico, no el maldito presidente. —Bufó—. Todos nos tratan como realeza, porque él y mamá y sus amigos salvaron el mundo o lo que sea, pero no somos realeza, ¡hasta a mí y a mi hermana nos dicen princesas! Es ridículo, ¿por qué no podemos ser normales? —Caminando furiosa, llegó hasta una laguna y se sentó, metiendo los pies en el agua y balanceándolos con molestia.
—Define "normal". —Tsukiku se estremeció ante esa voz y volteó, viendo a su amigo Yok acercarse con una ceja en alto.
—¿Por qué me seguiste, su majestad? —Lo miró con fastidio.
—No me digas así, sabes que odio ese apodo. —Rodó los ojos, acercándose hasta estar de pie a su lado—. Y es más irónico que me lo digas cuando te estás quejando de que te tratan como realeza a ti y a toda tu familia.
—Y aun así seguro vienes a mandonearme y ordenarme que vuelva a la fiesta, ¿no?
—Algo por el estilo, no deberías ser tan infantil, tu padre está haciendo algo importante.
Tsukiku bufó, cruzando los brazos.
—Tú no lo entiendes, no es que esté molesta con él, estoy molesta con mi vida, estoy molesta por ni siquiera poder estar molesta, estoy molesta porque no puedo ser una chica normal enojada con su padre por faltar a su fiesta. —Apartó la mirada, apretando los puños con fuerza—. Nunca pude ser normal y nunca podré serlo... No me entiendes, ¿verdad?
Yok hizo una mueca.
—No, supongo que no... Tampoco es que yo desee estar en tu lugar, por más dinero que tenga tu familia, sé que has pasado por atentados, que tienen responsabilidades y todo eso... Yo podría escaparme del orfanato, irme a trabajar de mesero a otra ciudad y a nadie le importaría. —Soltó un bufido parecido a una risa—. Aunque supongo que eso tampoco es algo que tú desees.
—Ja, si crees que no lo aguantaría, estás equivocado. —Lo miró con la barbilla en alto—. Yo podría aguantar fácil estar en tu lugar, no creo que tú en el mío.
—No lo quisiera, pero yo podría aguantarlo. —Encogió los hombros.
—¿Lo ves? No me entiendes, esto es horrible.
Yok le frunció el ceño.
—Todos tienen problemas...
—Sí, sí, ni siquiera debería quejarme, doy asco ¿no? —Se recostó en el césped, sin mirarlo.
Yok suspiró.
—Realmente no sé cómo ayudarte ahora, puedo llamar a Kohaku-san si...
—No metas a mi mamá en esto. —Cerró los ojos con fuerza—. Solo... necesito estar sola...
Yok volvió a suspirar, no dijo nada más y Tsukiku pudo escuchar sus pasos alejarse.
Ella permaneció recostada en el piso, sin ánimos para hacer nada, hasta que de pronto escuchó pasos acercarse... y no le parecieron pasos familiares en lo absoluto, eran pasos pesados, lentos, y Tsukiku decidió sentarse rápidamente, poniéndose en una posición más alerta y estudiando rápidamente al desconocido acercándose.
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One-shots SenHaku
FanfictionColección de historias de Senku x Kohaku la mayoría sin conexión entre sí. Humor, romance, drama, tragedia, de todo un poco. Spoilers del manga.
