Tsukiku estaba encontrando difícil la vida como mujer adulta independiente.
—¿Qué quieres decir con que no tenemos nada para comer? —Tsukiku cruzó los brazos, molesta.
—Pues era tu turno ir a hacer las compras. —Misaki suspiró, dejándose caer en el sofá de la sala—. Y ya no podemos pedir a domicilio al único puesto de comida que te gusta porque le dijiste al repartidor "cerdo aventajado maloliente" por coquetearme y nos bloquearon.
Tsukiku bufó, yendo a su refrigerador y encontrando solo una cebolla y dos tomates, y luego al abrir la alacena solo encontró harina.
—Maldición... si fuera mi hermana, seguro podría hacer una delicia culinaria con esto y una sartén, pero tristemente no sé nada de ciencia gastronómica. —Cerró las puertas con fastidio—. En momentos como estos realmente extraño a Shizuku...
—¡Oh! —Misaki brincó en su sitio de repente—. Tenemos un gran chef con nosotras, ¿no te acuerdas? Tan solo en el piso de abajo.
—Tsk, por mucho que su majestad sea mejor que tú y yo cocinando, difícilmente podrá hacer algo con harina, dos tomates y una cebolla...
—No podría, sí, pero estoy seguro de que es mucho más responsable y él sí hizo las compras. —La miró con ojos entrecerrados.
—Ah... buen punto...
—Como fue tu culpa, tú vas a buscarlo. —La miró con ojos brillantes.
—Tsk, como sea. —Tsukiku no protestó por una vez y se puso sus pantuflas con orejas de gatito para salir del departamento y bajar al piso de abajo donde Yok vivía.
Dio un par de golpes, y luego esperó pacientemente a que se quitará los guantes y el delantal de limpieza que seguro debía estar usando porque a esa hora limpiaba, y efectivamente en tres minutos lo tuvo abriéndole la puerta con una mirada de fastidio.
Se sorprendió al verla.
—Pensé que serías Misaki... ha estado molestándome para que vea esa serie de chicas vampiros que se enamoran de hombres lobo o algo así... Pero de todos modos, ¿por qué siempre me molestan cuando estoy limpiando? —Volvió a poner su cara de fastidio.
—Ajá, sí, mira, iré al grano, no tenemos comida, solo tenemos harina, dos tomates y una cebolla, y Misaki dice que seguramente tú fuiste más responsable que yo y si compraste ingredientes para tener tu refrigerador lleno.
—Por supuesto, voy al supermercado cada tres días y compro ingredientes frescos, los justos y necesarios, no dejo que nada se pudra en mi casa. —Entrecerró los ojos como si le tuviera declarada la guerra a los vegetales podridos—. Por suerte, hice mis compras ayer, así que tengo suficiente para comer los tres. Si llevo más tomates, otros vegetales, y además queso y pepperoni, puedo hacer pizza, ¿te apetece?
—¡Claro! —Los ojos de Tsukiku se iluminaron, pero luego frunció el ceño—. Espera, ¿desde cuándo te gusta tanto el pepperoni? No creí que te gustará tanto como para que lo compraras, siempre que me ves comiendo pizza con mucho pepperoni dices que necesito ser más sana y...
—No tengo por qué darte explicaciones, iré en veinte minutos, debo terminar de limpiar. —Le cerró la puerta en la cara.
Tsukiku bufó.
Hombres. ¿Por qué eran tan poco comunicativos?
Volvió con Misaki y, efectivamente, Yok llegó a los veinte minutos.
Después de pasar quince minutos regañándolas por el estado en el que tenían la casa (había un poco de grasa en el horno y polvo tras los muebles) y cuarenta minutos limpiando a fondo cada rincón de su cocina, finalmente comenzó a preparar las pizzas.
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One-shots SenHaku
FanficColección de historias de Senku x Kohaku la mayoría sin conexión entre sí. Humor, romance, drama, tragedia, de todo un poco. Spoilers del manga.
