My Princess

1K 62 57
                                        

(N/A: Este fanfic es secuela de Stone Family, que es un fic aparte, y es necesario haberlo leído para entender todo!)

Senku vio a su hija Tsukiku entrar al comedor, tomar una fruta y salir, solo para ser tacleada en el pasillo por Kohaku que la envolvió en un abrazo de mamá leona.

—¡Feliz cumpleaños, mi bebé! —gritó alegremente Kohaku, cargando a su adolescente de ahora diecisiete años como si nada aunque ahora era tan alta como ella.

"Tristemente, yo ahora difícilmente puedo cargarla", pensó Senku riendo mientras se ponía de pie, sacando una cajita de su bolsillo.

—Haz cumplido exitosamente diecisiete años de vida, ¿eh, mini-leona? —Senku sonrió con nostalgia cuando Tsukiku finalmente se apartó del abrazo de Kohaku y lo miró.

—Ja, puedes ir quitando la parte de "mini" ahí, ya soy prácticamente una adulta. —Sonrió con suficiencia, rascando su oído con el meñique.

—Puedes tener cincuenta años y te seguiré llamando así, mocosa. —Rio entre dientes, revolviendo su largo cabello atado en una coleta alta.

—Oye, me despeinas. —Se apartó, acomodándose su flequillo igualito al de su madre, aunque su rostro aún parecía una copia suya femenina pero con ojos azules.

—¡Nee-chan, nee-chan, nee-chan! —Un torbellino de energía infinita bajó prácticamente volando las escaleras y de repente Tsukiku fue tacleada al suelo por su hermanita de nueve años—. ¡Feliz cumpleaños!

—Ugh, gracias, pulga, pero pudiste no tirarme al suelo. —Tsukiku se levantó frotándose la cabeza con una mueca.

—¡Lo siento! —Se apartó riendo, pero apenas Tsukiku se levantó Shizuku de inmediato se lanzó a abrazarse a su pierna—. ¡Pero espera, no puedes irte aún, mami y yo te haremos tu desayuno favorito!

—Eso es muy tentador, pero tengo planes con mis amigos y...

—Bien, abandónanos si quieres —Senku rio entre dientes, alzando la pequeña cajita—, pero si te vas ahora, esto también tendrá que esperar.

—¿Eh? —Tsukiku miró con curiosidad la cajita—. ¿Qué es eso?

—Si lo quieres, tendrás que quedarte a desayunar con tu familia. —Senku lanzó y atrapó la cajita—. Y debes darme un abrazo, ¿trato?

—Tsk, viejo sentimental... Está bien, como sea. —Con un leve sonrojo en la cara, le dio un abrazo rápido, y luego fue a sentarse en la mesa—. ¡Espero que el desayuno esté bueno, pulga! Tendré que cancelar la salida al Restaurante Francois, ya sabes.

—Ja, ¡ese restaurante es solo una imitación! Yo soy una aprendiz de verdad. —La pequeña infló el pecho con orgullo y empezó a arrastrar a su madre a la cocina, ambas riendo.

Senku se sentó junto a Tsukiku, haciendo una mueca al verla muy metida en mandar mensajes de texto en su smartphone.

"Ya no es un mundo de piedra ¿eh?", pensó para sí mismo, riendo suavemente. "Naciste en un mundo de piedra, y ya en tan solo un año serás una adulta hecha y derecha... Fue un largo camino, ¿no, princesa?"

—¿Y ahora qué tienes, viejo? —Tsukiku levantó la mirada de su celular para verlo algo avergonzada—. Estás como... nostálgico, te hace ver más viejo de lo que ya eres. —Sonrió con burla.

Senku rio entre dientes.

—Es gracioso, yo le decía lo mismo a mi padre cada vez que sentía que él iba a soltarme algo cursi, ¿temes ponerte sentimental? —Sonrió burlón.

One-shots SenHakuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora