Abrí los ojos un poco observando el cielo azul y esas esferas gigantes aparecer y desaparecer. No otra vez.
Hice la cabeza para atrás cuando sentí una presencia cerca y quedé congelada. Aunque este viéndola al revés no pude pararme rápido, es como si mis reflejos no sirvieran. Jamás he sufrido ataques de pánico a pesar de todo lo que he vivido, pero en esta ocasión no sé qué sentir.
—Bueno, creo que morí— dije una vez que pude enderezar el cuerpo.
Soltó una risa, cómplice. Triste. La observe un poco más, no es cien por ciento pero si, el parecido que tengo con ella es aterrador.
Seguí observando el lugar, es demasiado aterrador, Anteriormente no le había prestado la atención suficiente.
Es hermoso pero viendo bien parece un laberinto.
—No, tu padre no lo permitió— dijo. Y volvía a observarla.
—Este lugar es raro— cuestione.
—Es un reino al que puedes tener acceso solo si alguien te trae. La vez pasada que llegaste no debías estar aquí, la chica fue castigada por eso. En esta ocasión es un favor especial, uno puede salirse con la suya si tiene ciertos contactos— dijo divertida.
Me reí con ganas aunque no esté del todo convencida, empiezo a creer que este lugar es un pozo sin fondo que si no te sujetas bien, caerás por siempre.
—¿Qué hago aquí?— pregunte sería.
—Quería conocerte y despedirme. Sé que para ti no es algo que puedas aceptar con facilidad y eventualmente iras haciéndolo, así como Catlín lo hará con tu padre. Hasta que llegue a este lugar supe que existías aunque no nos reconozcas— hablo—. Al menos estoy agradecida de que una de mis hijas tuviera una infancia hermosa pero te aseguro que a partir de este momento tu vida será buena. No perfecta porque nada lo es, pero serás feliz— me dolieron sus palabras.
Son de una persona que se resignó y no pudo avanzar más. Levanto su mano y se ve un círculo. Las imágenes revelan a Jackson peleando con todos y en especial papá. Quiere separarnos.
—A veces es divertido como los hombres se ponen intensos, ya los escogiste pero ellos están a la defensiva con cualquiera qué se acerque— hablo y siguió mostrándome imágenes. Una tras otra. Muchas que no entendí. Pude ver una aldea pero no a grandes rasgos es como si no quisiera mostrarla.
En un momento se paró acercándose un poco al círculo, hizo que me parara y una vez frente a ella solo la observe un poco. No sé si lo esperaba pero me abrazo muy fuerte y lo único que pude hacer es enredar mis brazos en su cintura. No la reconozco como tal, supe de su existencia hasta que fui lo suficientemente cercana a Catlín. Necesito organizar lo que siento. Minutos u horas no sé cuánto paso pero susurro cosas a lo oído.
—Dale ese recado a papá, Rory— asentí pero no me atreví a verla. Mi cara está enterrada en su pecho— tus padres están orgullosos de ti, cielo. Tú madre esta agradecida de que cuides muy bien a Malec.
Trate de tragarme las lágrimas. Que difícil. Y más porque duele mucho. Hizo que atravesara medio portal, está mandándome de regreso.
—¿Volveré a verte?— pregunte y no sé porque lo hice.
—Tu hermana pregunto lo mismo y le dije que no es muchos siglos para ella pero la verdad es que ya no lo sé. No volveré a recordarte Aurora. Ni a ti o a Narelis, ese es mi castigo— dijo. Intente salir del portal y no pude. Realmente lo intente, ¿qué significan esas palabras?— Adiós mi pequeño sol.
—Espe...— grite pero una corriente me arrastró y vi negro.
Abrí los ojos asustada. Sentí un presión en el pecho, jadee intentando recuperar el aliento y las lágrimas no se detuvieron. Observe a mi hija encima tomando la bata blanca con una mano y la otra dentro de su boca. Está profundamente dormida.
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Scarlet
FantasyUnas alas. El tesoro más valioso entre los reinos caminantes. Un reino próspero. Una nueva reina. Un poder único. Una belleza inalcanzable. Recuerda que los primeros, siempre son dos. Recuerda que todo está vinculado. No puedes huir del dest...
