AURORA
Los días seguían pasando, esos hombres dejaron de llevarse a los míos. Era muy raro y cuando lo hacían siempre regresaban, esos sí.
Estoy recargada en los barrotes. Es de noche y todo el mundo duerme, todos menos ella, me observa y después de mucho decidió hablar.
—¿Puedo pedirte algo?— dijo y volteé a verla— si no logro salir de aquí, ¿puedes cuidarlo por mí?— Observa al niño y no pude evitar el dolor se sus palabras. Al igual que yo, está dispuesta a todo.
Al igual que mamá dejo a Malec a mi cuidado.
—No te preocupes, saldrás de este lugar. Todos lo harán. Aunque no sepan que están aquí una vez que vengan todos serán libres— asegure.
—¿Cómo estas tan segura?— pregunto.— Lo único que he visto es como ellos acaban con los nuestros. No son de fiar, ¿por qué tú si confías en ellos?
—Son mi familia. No es perfecta, pero, han logrado que pueda confiar, aún hay roces pero nos han dado calor. Los niños ya no tienen miedo de que alguien les haga daño, comen, juegan incluso han hecho amigos. Son felices y eso es suficiente para mi.— dije.— tal vez no confías y hay cosas que no entiendo pero hay regalas para los inmortales que no pueden quebrarse. Nadie sabía de nuestra especie hasta que llegue a esa manada y ten por hecho que todos los implicados en esto morirán. Sé que no los dejaran vivos.
Se quedó un rato meditando mis palabras.
—Entonces confiare en ellos. Si tú lo haces, yo también— dijo.
A la mañana siguiente lograron sacarla de ese lugar y espere pacientemente a que regresará. A mí ya no pudieron, los barrotes no cedían por más magia que usarán.
—Creo que te lo dijo desde el fondo de su corazón— habló. Llegue hasta él y tome asiento a su lado. Es extraño pero realmente estoy bien con su compañía.
—¿Espiando mis conversaciones?— pregunte. Observo detenidamente ese anillo.
—Tiene magia y es hermosa. Fue regalado con las mejores intenciones— dijo jugando un poco con el. Deniel al otro lado de los barrotes lo observa con una mirada asesina. No quiere verlo cerca y siempre que puede está al pendiente.
Piensa que va hacerme algo. La verdad lo dudo. Es un enigma enorme pero sé que no es malo.
—El día que me aceptes de verdad, se ajustará y jamás podrás quitártelo— repetí sus palabras— tuve una pareja cuando era más joven, crecí con él y lo amaba muchísimo, eso quedo atrás. Aun duele pero acepte tener una nueva oportunidad, el árbol tambien lo acepto y ahora estoy dispuesta a estar a su lado—exprese.—Siendo realista sabía que algo se iba a interponer, mientras ellos siguieran existiendo y buscándome no iba a estar bien y a gusto.
—¿Ya sabias que esto iba a pasar?— preguntó.
—Lo sospechaba y ellos no tienen por qué saberlo pero hice que amaran a los niños, aunque me doliera si me pasaba algo, sabía que los cuidarán y crecerían bien— confesé— son lo único que tengo, su bienestar siempre será mi prioridad.
—¿Puedo preguntarte algo?— yo asentí— ¿sabes que estas enfermando?— volví asentir y Daniel se puso en alerta— ¿sabes que ella está enfermando? Dijiste que tenías una hermana y puedo sentir como se está marchitando.
No tengo idea y viendo las circunstancias es probable que haya caído enferma. Ahora se la magnitud de esto.
—No entiendo muy bien todo, la historia esta confusa. Nací en una aldea pequeña donde solo había seres del bosque. Yo siempre supe que era mi madre, sentía esa conexión. Esa magia, pero también había otra voz. Cuando crecí y fui lo suficientemente grande supe que había alguien más, aunque jamás la conocí y deje de sentirla. Hace poco supe que murió. Hay un clan del que nadie sabe nada, son seres poderosos, superiores. Con diferentes dones; la creación, destrucción, belleza, sabiduría, riqueza, guerra, amor. La ley está establecida, siempre...—interrumpió completando la frase.
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Scarlet
FantasiUnas alas. El tesoro más valioso entre los reinos caminantes. Un reino próspero. Una nueva reina. Un poder único. Una belleza inalcanzable. Recuerda que los primeros, siempre son dos. Recuerda que todo está vinculado. No puedes huir del dest...
