Mientras Lara investigaba la cripta, la esperamos en la oficina. Nos turnábamos para revisar la puerta. Como un niño desesperado, me era imposible dejar de gritar su nombre cada que alguna sombra se movía. Aunque se tratara de Lara Croft, me preocupaba.
Fui al baño fuera de la oficina. Al terminar me lavé las manos y la cara, entonces escuché pasos sigilosos tras la puerta. Me quedé mirándome en el espejo, supuse que era Zip. Winston ya no corría por la edad. Abrí la puerta de un tirón esperando atrapar a Zip quien erróneamente pensé que quería espantarme. Pero cuando no vi a nadie un escalofrío me recorrió de pies a cabeza. Esta casa siempre me dio miedo.
Hubo un tiempo que atribuí la energía pesada de la casa de Lara a las reliquias y eso me calmó, pero saber que teníamos una cripta dentro de la casa, me replanteaba eso, me dio miedo. Apagué la luz del baño y salí velozmente, decidido a contarle a Zip mi experiencia paranormal cuando me percaté de un olor extraño; pólvora y azufre me golpeó. Y sin aviso, una explosión me lazó contra el suelo. En un abrir y cerrar de ojos, ya todo ardía.
No sé cuánto tiempo estuve inconsciente. Al despertar la casa era un caos, escombro, cenizas, madera quebrada, cables al rojo vivo. Pensé en salir por la puerta principal, pero los escombros la bloqueaban. Me arrastré hasta una ventana y salté, el frío me hizo sentir el ardor de quemadura que tenía en la mejilla.
Aturdido, vi por fuera como la enorme mansión se consumía en incendio y humo negro. Yo sin teléfono, desorientado, lo primero en lo que pensé fue en Lara, en que la cripta estaba bajo la casa, y si por fuera la casa se había convertido en una hoguera, no quería ni imaginarme que todo hubiera caído sobre Lara.
Regresé, no lo pensé, solo fui. Avancé entre cascotes, el humo me ahogaba, cada bocanada suponía menos oxígeno. Busqué la oficina, la sala técnica, la cripta, su voz, cualquier signo de ella. Fue entonces cuando creí encontrarla.
Entre el fuego, una silueta que se parecía a ella, su trenza presa por el polvo y la ceniza se tambaleaba como un péndulo. La postura idéntica al pararse de pie se me apareció. Me acerqué, creyendo que mi cerebro inventaba milagros. Lara no usaba trenza hacía tiempo y ya no tenía el cabello así de largo como en El Salvador.
Cauteloso me acerqué y dilucidé que las verdadera Lara estaba viva, dentro de la sala técnica, viendo con desconcierto la misma cosa que yo estaba viendo. Un ser idéntico a ella que en todo era Lara Croft salvo en el cabello que era rojizo y muy largo. Tenía el rostro exacto a Lara.
La observé, buscando por completo las diferencias más allá del cabello entre ambas. Solo una puerta de cristal las separaba. Esta cosa no imitaba solo sus gestos, los exageraba a la perfección. La verdadera Lara estaba desconcertada, el clon tenía una presencia que helaba hasta los huesos. Lo más desconcertante fue que Lara se acercaba de la misma manera que el clon a ella, por mera curiosidad.
Traté acercarme lo suficiente para ayudar, pero el humo me robó la paciencia, y de repente tosí hasta sentir que me destrozaba los pulmones aguantarme tanto humo. El clon volteó a verme, en sus ojos no había ni una sola pizca de humanidad. Entonces vino el chasquido seco de un disparo, tan cerca que me reventó los oídos, y el grito de Lara: "¡No!" fue lo último que escuché.
Sentí el calor de la adrenalina por la bala atravesando mi pecho, la camisa se me empapó de sangre. Caí al suelo. Pude ver a Lara abrir las puertas de cristal con una furia que la hacía más humana que nunca. Pero el clon fue agil, y con un solo movimiento frío y preciso, tumbó a Lara al suelo. La vi vulnerable por primera vez. Quizás estaba desconcentrada da por un clon exacto de ella, o quizás porque me habían disparado.
Para mí no podía ser cierto que algo la sometiera con tanta facilidad, no a ella. El clon finalmente la abatió con tres patadas en el estómago y dijo: "Nos vemos en Avalon". El ardor de la bala consumía mis fuerzas. Usé mis últimos momentos para fijarme en ella. Lara se tambaleó hacia mí, recuperándose tras los golpes. Mientras yo moría con ella destrozada frente a mí, me pregunté, ¿cómo pude temerle? Me odié, y odié el hecho de tener que compararla con una versión de ella deshumanizada, para comprobar que ella era un lugar seguro.
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Tomb Raider Nights
AcciónEn su travesía, las proezas de Lara comienzan a redimir la gloria de su apellido, atrayendo la atención de la enigmática Jaqueline Natla, quien le ofrece protección a cambio de un arriesgado trabajo de exploración. Una propuesta que podría consolida...
