Dejarlo ir
El sol apenas se filtraba entre las cortinas de la Mansión Malfoy cuando desperté. La habitación estaba en silencio, salvo por el leve crujido de la madera y el humo de la chimenea que todavía humeaba. Sentí un peso extraño en el pecho, una mezcla de cansancio y alivio que me hacía desear volver a hundirme entre las sábanas, pero sabía que no podía. No hoy.
Draco estaba en la misma silla de anoche, como si no hubiera dormido. Sus ojos grises se iluminaron apenas me moví, y por un instante sentí que todo lo que había pasado se disolvía en esa mirada que me sostenía sin pedir nada.
—Buenos días —susurré, con la voz rota pero más firme que la noche anterior.
—Buenos días —respondió, bajando la vista hacia mis manos—. Dormiste algo, eso es lo importante.
Me incorporé lentamente, dejando que el peso de la madrugada se fuera con cada respiración. El aire frío de la habitación me recordó todo lo ocurrido, y un nudo se formó en mi garganta. No quería pensar en Tom, en Astoria, en el escándalo que había estallado. Todo eso ahora me parecía un humo lejano que no podía tocar.
—T/n… —su voz fue suave, cargada de cuidado—. ¿Quieres hablar?
Negué con la cabeza, sin fuerzas para articular palabras sobre la tormenta de anoche. Draco entendió, como siempre lo hacía. Se sentó en el borde de la cama y tomó mis manos entre las suyas. El contacto era ligero, pero suficiente para hacerme sentir segura.
—No tienes que hacerlo ahora —dijo, y su cercanía me hizo respirar más tranquilo—. Solo quería que supieras que estoy aquí.
Y lo estaba. No necesitaba más. No había reproches ni preguntas. Nada que me obligara a explicar o justificar lo que había sucedido. Por primera vez desde que todo esto comenzó, sentí que podía respirar sin miedo a que alguien me atacara con palabras, miradas o verdades a medias.
—No quiero seguir envuelta en todo esto —murmuré, finalmente—. No más discusiones, no más pruebas, no más dudas… no más Tom.
Draco apretó mis manos con suavidad, y un brillo extraño cruzó sus ojos. No era tristeza ni reproche; era comprensión.
—Entonces dejemos que eso pase. Solo nosotros. Nada más importa.
El alivio me invadió, aunque también algo dentro de mí se removía. La verdad sobre la manipulación del embarazo de Astoria estaba enterrada bajo capas de miradas y secretos, y nadie debía saberla. No ahora, no nunca. Dejando que ellos creyeran lo que quisieran, podía mantener el equilibrio, podía mantenerme a salvo y mantener a los que amaba cerca.
—Me siento cansada —dije, apoyando la cabeza en su hombro—. Cansada de mentiras, de juegos, de expectativas. Solo quiero sentir que puedo decidir por mí misma.
Draco la rozó con un suspiro, como si comprendiera exactamente cada palabra, cada emoción.
—Y lo harás —dijo—. A tu ritmo. A tu manera.
Habíamos pasado la noche entrelazados, hablando poco, simplemente existiendo juntos. Ahora, en la claridad del día, esa sensación se mantenía. El mundo exterior podía seguir su caos, pero aquí dentro, en este pequeño refugio, nada nos alcanzaba.
El sonido de pasos en el pasillo anunció que no estábamos solos por mucho tiempo. Pansy y Blaise aparecieron casi de inmediato, con la preocupación todavía marcada en sus rostros.
—¡Finalmente te encontramos! —exclamó Pansy, acercándose para abrazarme—. ¿Dónde estabas? Nos mataba la preocupación.
Blaise sonrió, aunque sus ojos delataban el mismo cansancio.
—¿Estás bien? —preguntó, con suavidad, colocándome una mano sobre el hombro—. No queremos que estés sola en medio de este desastre.
Me senté más erguida, dejando que el calor de su amistad me envolviera. Eran mis pilares, mis confidentes, y siempre lo serían. Sus palabras me hicieron sentir que, aunque todo lo demás se hubiera roto, aún había cosas que permanecían intactas.
—Estoy bien —dije finalmente—. Solo… necesito dejar atrás todo esto. No voy a buscar culpables. No quiero más peleas, ni secretos revelados, ni nada que me ate a este caos.
Sus miradas se cruzaron entre ellos. Sabían que algo estaba pasando, pero confiaban en mí sin hacer preguntas.
—Entonces nos quedaremos contigo —dijo Blaise—. Hasta que decidas lo que quieres hacer.
Y así fue. En ese instante, rodeada de mis amigos más cercanos y con Draco a mi lado, sentí que una parte de mí empezaba a sanar. No por justicia, no por venganza, sino porque finalmente había decidido soltar. Soltar a Tom, soltar la tormenta, soltar todo lo que me había estado consumiendo.
Draco me rodeó con un brazo y me acercó a él. Su calor me reconfortó y, por primera vez en días, me permitió cerrar los ojos sin miedo.
—T/n… —susurró—. Estás haciendo lo correcto. Aunque no lo veas ahora, soltar es ganar.
Su proximidad era un recordatorio silencioso de que no estaba sola, de que podía confiar, de que podía empezar de nuevo. Mi corazón todavía dolía por lo perdido, por los engaños, por la traición, pero había decidido no dejar que eso definiera mi camino.
—Gracias —susurré, apoyando la cabeza en su pecho—. Gracias por no dejarme sola.
Pansy y Blaise se sentaron cerca, creando un pequeño círculo de seguridad y calor. Sus palabras eran ligeras, bromas suaves entrelazadas con cuidado genuino. La familiaridad de su amistad me permitió relajarme de manera que no creía posible después de la última noche.
—Sabes —dijo Pansy, con esa ironía dulce que siempre tenía—. Podrías habernos matado del susto, pero al menos ahora estás viva y respirando. Eso ya es algo.
Blaise rió, aunque apenas, y agregó:
—Y seguimos aquí. No vamos a dejar que nadie rompa esto. Ni Astoria, ni Tom, ni nadie.
Miré a los tres, a la seguridad que irradiaban, y sentí una calma que no había sentido en semanas. Sí, aún había dolor, y sí, el recuerdo de la confusión y la traición estaba allí, pero también había una decisión que ahora era mía. No más jugar al juego de otros. No más dejar que su drama me definiera.
—No voy a buscar culpables —repetí, para que quedara claro, para convencerme a mí misma tanto como a ellos—. No voy a arrastrarme detrás de mentiras. Solo quiero… paz.
Draco asintió, sus labios rozando apenas la cima de mi cabeza.
—Entonces la tendrás —murmuró—. Mientras yo esté aquí, la tendrás.
Sentí que mi pecho se relajaba, que la presión dentro de mí empezaba a ceder. Había decidido, por fin, dejar atrás a Tom, dejar atrás las mentiras de Astoria, dejar atrás la confusión y la culpa que me habían consumido. La verdad estaba allí, silenciosa y oculta, y yo la cargaba conmigo como un secreto que me daba poder y libertad al mismo tiempo.
El resto de la mañana transcurrió entre charlas suaves y silencios cómodos. Pansy y Blaise me contaron historias tontas, intentando arrancarme una sonrisa genuina. Draco me mantenía cerca, sus manos rozando las mías de vez en cuando, recordándome que estaba allí, que no necesitaba más para sentirme segura.
En algún momento, me di cuenta de que podía mirar hacia adelante sin miedo. No necesitaba resolver cada engaño, no necesitaba ajustar cuentas con nadie. Todo lo que necesitaba era mantener cerca a los que amaba y proteger lo que era mío.
Al final, mientras la lluvia dejaba de caer y el cielo se abría a un gris claro de la mañana, sentí que algo dentro de mí se asentaba. Había elegido mi camino, y aunque el mundo seguía girando con sus mentiras y secretos, yo estaba en control de mi historia.
Dejarlo ir no significaba rendirse. Significaba ganar libertad. Y por primera vez desde aquella noche, respiré profundamente y sentí que la vida, aunque incierta, todavía podía ser hermosa.
Draco me sostuvo un instante más, y luego Pansy y Blaise se acercaron, formando un pequeño círculo de protección y ternura. Entre nosotros, había risa, cuidado, comprensión. Nadie necesitaba explicaciones, ni pruebas, ni verdades incómodas. Solo estábamos allí, juntos, y eso bastaba.
Mientras los observaba, sonreí por primera vez en días. La tormenta aún estaba allí afuera, pero dentro de Malfoy Manor había un refugio que nadie podría destruir. Y allí, entre miradas, palabras no dichas y promesas silenciosas, entendí que dejarlo ir no era perder. Era elegir quién podía quedarse.
Y yo había elegido: Draco, Blaise, Pansy… y a mí misma.
ESTÁS LEYENDO
Bajo su poder
Fanfictionholaa Para empezar está historia no sé basa en las películas ya que no pasará lo mismo que en ellas. Está historia trata de un amor extraño, ellos creen que se trata solo de sexo ya que no creen en el amor , pero descubrirán poco a poco que existe y...
