Sophia
Últimamente han ocurrido mas cosas de las que pensé ocurrirían en tan solo una semana. Me dolió enterarme por ella lo que ocurría con mi novia, una parte de mi suplicaba que en ese momento Ever me dijera que todo era mentira y que siempre había sido honesta conmigo...pero la otra parte sabia que era real, y cuando ella dijo que si, todo se derrumbo en mi mente, sentí mi vista nublarse y solo huir de esa habitación.
La noche siguiente cuando Ever se sentó junto a mi en la arena, un nudo en la garganta, quería volver a salir corriendo, pero si estaba aquí era por una razón... no volver a dejarnos ir.
Esa noche nos quedamos hasta el amanecer hablando y dejando salir cada palabra que teníamos reprimida, mirándonos como hace unos años atrás, como la primera vez que la conocí con su cabello desordenado y asta los hombros, su misma personalidad, solo que más rebelde. Y por un momento las emociones consumieron cada parte de mí, derramando una que otra lagrima.
- Ever – susurre mirándole sus hermosos ojos olivo.
- Si princesita – elevo la comisura de sus labios.
- Si en unos años más, me detectan Alzheimer, ¿Qué me dirías para comprobar que eres el amor de mi vida? – me separe un poco de ella.
- Fácil – dijo formando una sonrisa angelical – te enseñaría una foto nuestra desnudas en la cama.
- Serás idiota – empuje su hombro haciendo que cayera hacia el lado sobre la arena.
- Ven aquí – me jalo para quedar junto a ella.
Nos quedamos ahí un buen rato disfrutando la vista de los rayos de sol reflejados en el mar, apoyando mi cabeza en su pecho mientras me hacia caricias en la espalda, y cada cierto minuto pequeños besos en mi cabello.
- te diría que me enamore de ti desde el primer momento en que te vi, que tu sonrisa era lo mejor que veía en el día, y tu mirada es la única que me hace sentir viva. Te repetiría nuestra historia, quizás alguna que otra vez me saltaría alguna parte, porque al otro día no lo recordarías y podría contarlo por completo, aunque te enojes por lo idiota que abre sido. Porque, aunque pierdas la memoria, no me perderás a mí, para tu mala suerte estaré siempre junto a ti. – respondió. Tomo mi mano y dejo un pequeño beso en mis nudillos.
Me levante y la mire, tenia los ojos cerrados, mientras que de los míos caía una pequeña lagrima, acaricie su cabello y deje un beso en sus labios, uno tierno, que demostrara todo lo lindo que me hace sentir, que le transmitiera cada parte de mi amor por ella.
- Pero de igual manera mostraría nuestra foto desnudas, digo para una mayor credibilidad -abrió los ojos dejando ver esos ojos que me no me podría sacar de la cabeza ni con mil enfermedades.
- Serás idiota – susurre volviendo a besarla.
- Idiota por ti... mi vida – me tomo por la cintura haciendo que quedara sobre ella.
Dejo besos por cada espacio de mi cara, apropiándose de cada suspiro que emanaba de mis labios. Bajo con cuidado por mi cuello tomando el borde de mi sudadera, con cuidado para facilitarle el trabajo, me la quite dejando a la vista que solo traía el sujetador por debajo, lo quito con cuidado recorriendo cada parte de mi parte superior.
Desabroche con cuidado los botones de su camisa aprovechando que aun estaba sobre ella, mientras que por su parte bajaba con cuidado mis pants, para consiguiente, quedara sobre mí.
- Te juro que eres perfecta Sophia Trayls – dijo contra la piel de mi abdomen - y lo que quiero es hacerte disfrutar a ti.
Sonreí dejándome llevar, acariciando su cabello y jalándolo mientras estaba entre mis piernas, en ese momento donde su lengua se fundía con mi clítoris, y donde se me hacia inevitable no decir su nombre, tomo mi cadera acercándome más a ella, asegurándose de no dejarme ni un centímetro lejos de ella, proclamando con totalidad mi cuerpo como el de ella...haciéndome suya, aunque nunca lo haya dejado de ser.
Volvió a subir dejando besos por mis pechos hasta llegar a mi cuello.
- ¿Esta lista princesa? – susurro con agitación besando mi cuello.
- Contigo siempre – respondí dejando que sus dedos tomaran todo el control necesario.
En ese momento su mirada volvió conectarse conmigo, tenía un brillo que no había visto antes, teniéndome debajo de ella mientras tomaba todo control sobre mi cuerpo, ese momento donde el sol comenzaba a iluminar su rostro, tenia unos mechones de cabello pagados por el sudor de su frente, su piel estaba iluminada dejando ver la imagen más linda que había visto en toda mi vida.
- No puedo más – gemí sin despegar mi mirada de la de ella.
- Pues no esperemos mi vida – me beso haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera, mientras mis piernas tiritaban.
- Te amo – lo dije sin pensar, era también una palabra que tenia que decir y la dije – no hace falta que respondas.
Me beso tomando mi cara con una de sus manos y dejando la otra a un costado mientras me acariciaba la cintura.
- Te amo princesita mía – se separo dejando otros besos en mi frente.
Me acurruqué junto a ella mientras su mano cubría mi nalga y la otra reposaba en mi cintura, miré mis bragas tiradas cerca del agua cubiertas de arena, sonreí ligeramente. Me dormí con el olor de Ever atravesando mis fosas nasales, donde el sudor y cansancio se notaba con tan solo sentirlo. Y nuevamente me sentí completamente bien, viva, entre sus brazos con mi cuerpo desnudo y de igual manera mi alma, me sentía completa, como nunca me había sentido antes... antes de sentir el amor de Ever. Antes de volver a estar fundida entre nuestros cuerpos,con cada marca de ella en mi piel. Antes de que nuestros destinos se cruzaran
HOLAAA he vuelto nuevamente, espero que estén bien.
les dejo un nuevo capitulo.
ESPERO QUE LES GUSTE.
Besos!!!
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Destinos cruzados
Teen Fiction¿Qué ocurre cuando te enamoras de la persona de la que no pensabas enamorarte?, o peor que ocurre si es la novia de tu "mejor amigo", eso era lo que mi mente pensaba hasta ese día, aquel día que me comenzó a desesperar aquel sentimiento que segurame...
