Capitulo 27

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Sophia

Cuando llegue a la habitación de mi madre, dude si tenia que entrar o dar marcha atrás e irme a casa, hasta que sentí una mano posarse en mi hombro.

- Lamento mucho todo – era una voz conocida, al girarme era el, Dean.

- ¿Qué haces aquí? – quite su mano de mi hombro.

- Tu madre también a sido un gran apoyo para mí, incluso luego de nuestra ruptura, es lo mínimo que puedo hacer por ella – tenso su mandíbula.

- No lo sabía... dejamos de hablar – comente tomando nuevamente la manilla de la puerta.

- Si, me lo dijo... se arrepentía mucho por todo lo que te hizo, no solo en ese momento si no que también toda tu vida – se acercó.

Gire y entre. Estaba con una bata de hospital, su cabello despeinado y su mirada posada en mí.

- Sophia – susurro – pensé que no vendrías.

- Aquí estoy – me acerque tomando una silla.

- Hija, siento demasiado todo el daño que causé en ti, no me di cuenta que también tenias derecho de escoger lo que querías hacer. Me comporte de la manera más egoísta contigo y lo siento demasiado – tomo mi mano.

Un nudo se poso en mi garganta, una mezcla de confusión se cruzó por mi mente. Ella estaba diciendo que lo sentía, y eso no me lo esperaba.

- ¿Luego de casi matarme me dices esto? – quite mi mano.

- Se que no merezco ser perdonada, pero dame la oportunidad, te prometo que, si logro salir de aquí, seré la madre que siempre debí ser – su mirada notaba transparencia.

Me levante con cuidado mirándola, tome mi bolso y salí de esa habitación.

¿por qué me decía todo esto ahora?

¿Qué es lo que pasa por su cabeza?

¿lo dice enserio?

Tome mi celular apunto de marcar el número de Ever cuando fui interrumpida.

- Sophia, ¿todo bien? – Dean se posó frente a mí.

- Con quien menos quiero hablar es contigo – le di la espalda.

- Se que he sido un idiota, que seguramente me odias, lo sé. Me comporte como un puto inmaduro que no sabia controlar sus emociones. – se acercó a mi – se que necesitabas un novio que estuviera para apoyarte, y en vez de eso solo te daba problemas. Se que ahora estas bien, y de seguro eres muy feliz con Ever, se lo merecen, ambas. Solo déjame demostrarte que el viejo Dean ya no existe, y que no volveré a tratarte mal – tomo mi mano.

Deje el celular en mi bolso y rodee el torso de Dean con mis brazos. Sus brazos siguieron mi gesto y pose mi cabeza en su pecho. De repente las lagrimas comenzaron a salir y su mano acariciaba mi cabello con cuidado.

- Bien, creo que debo volver con mi madre – me separe con cuidado.

- Te espero aquí y nos tomamos un café – sonrió.

La conversación con mi madre fue mucho mas agradable de lo mis escenarios ficticios imaginaron. La perdone dejando atrás el pasado, centrándome en mi presente, hasta que dijo su nombre.

- Ever, ella...sigo pensando que es una mala influencia para ti, aunque agradezco que te ayudara y te salvara.

- Ever ha sido más que eso – mi tono de voz cambio – ella me a ayudado bastante y me ha comprendido increíblemente bien. De ninguna manera es una mala influencia

Destinos cruzadosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora