Ever
Deje caer la cuchara en el plato, de cierto modo tratando de comprender o quizás negar lo que había dicho Sophia.
Algo en mi pecho se comprimido, no era rabia o tristeza, era algo que no me gusta sentir y no pensaba sentirlo por parte de ella nuevamente.
Sophia tiene esa forma de huir, de alejarse cuando todo va mal, es distante yo siempre supe que era de esa manera, y me quedé. Por que cuando estaba conmigo no huía... o eso creía.
Me levante de la mesa con el pecho aun comprimido tratando de no pensar en llamarla y pedirle algún tipo de explicación. Que me dijera que había sido un error o simplemente alguna excusa, yo la creería, siempre lo hacía.
El celular sonó. Steve.
Descolgué.
¿Vas a venir? – pregunto. Era una comida que John, uno de los inversores había organizado por su cumpleaños.
No lo sé – me tire de espaldas en mi cama.
¿paso algo? – se oía unas conversaciones lejanas.
No, todo bien, solo me duele un poco el estómago.
¿De todas las excusas escogiste la más básica? – rio burlista.
Envíame la ubicación – colgué.
Tome ropa del closet, entre con cuidado en la ducha, los mareos habían comenzado y con ellos las náuseas. No me tome el medicamento.
Baje abrochándome los botones de mi camisa dispuesta a salir, mire mi celular por ultima vez, nada, tome las llaves y salí de casa.
- Hey – Steve se acercó – te ves bien.
- Gracias – dije en un tono serio.
- ¿segura que esta todo bien? – coloco su mano en mi hombro.
- Si, siempre está todo bien – pase junto a el para saludar a más personas.
Con el paso de las horas comenzaron a bailar los invitados, yo en cambio necesitaba un poco de aire y un cigarrillo, algo que por un segundo llenara el vacío.
- Eso no es para nada sano, me parece que ya te lo había dicho – una voz conocida sonó junto a mí.
- Doctora – la mire - ¿Qué haces aquí?
- Es la fiesta de mi padre – sonrió con timidez.
- Entonces eres...
- Chiara – me interrumpió.
- Claro – deje salir el humo.
- ¿te sientes bien? – me miro.
- Si, me duele la cabeza – trate de pensar en otra cosa.
- Si, y yo soy veterinaria – bromeo.
- Quizás has curado algún animal – dije de la misma manera.
- Demasiados – miro el piso.
El silencio se apoderó de ese momento, tire el cigarrillo a un basurero cerca, mientras caminaba de vuelta me fije en Chiara. Vestido verde limón, apegado a su cuerpo, su cabello atado pero unos mechones descansaban en su cara y por sus hombros descubiertos. Sus mejillas rosadas al igual que su nariz, las pecas de su cara contrastaban.
- Me dirás que te tiene mal – giro su cara hacia mí.
- Es complicado – susurre caminando a una banca cerca de nosotras.
- Tenemos tiempo – camino junto a mí.
Sabia que si hablaba lloraría, y no es lo mejor llorar frente a alguien que no conoces bien, no estoy acostumbrada a eso. Pero de cierta manera necesitaba un consejo.
- Es mi novia – me miro sorprendida – ella...beso a su ex.
- ¡Vaya! Eso es... trágico – miro sus dedos.
- Pero quizás es entendible porque su madre esta enferma, esa mujer me odia, y ella siempre a querido impresionarla de una u otra manera. Seguramente fue algo para complacerla – la mire.
- ¿estas idiota? – soltó levantándose del asiento – eso se llama engaño, y por mas que quieras impresionar a alguien, es tu decisión, si no quieres no lo haces. No digas cosas para excusar.
- No es eso, solo que, estuve muchos días ausentes, los mensajes no son suficiente para apoyar a alguien,
- Tu misma has dicho que es mujer te odia, si mi suegra me odiara no iría a dejar que me humille – se volvió a sentar.
- Quiero alejarme un tiempo, dejar que todo pase.
- ¿Irte a un retiro? – dijo mirando al frente.
- Algo así, me tomo unos días quizás de vacaciones, podrías pensar mejor.
- Si, seguramente es lo más sano que puedes hacer – sonrió.
- ¿no tienes algo que cure corazones? – bromee.
- Lamentablemente aun no cuento con esos medicamentos, pero si gustas te hago reír – me comenzó a hacer cosquillas.
La noche transcurrió normal entre charlas que cuestan expresarse y momentos de pequeña vulnerabilidad.
- Ever – Chiara dijo antes de que me subiera a mi auto - ¿te puedo dar un consejo?
- Si, dime – deje la puerta abierta.
- Recuerda que vales mucho, si tu novia quiere volver, que sea con seguridad, porque alguien que te ama de verdad, te tomara como prioridad no como opción – camine hacia ella y deje un beso en su mejilla.
- Eres muy buena dando consejos – susurre alejándome de ella.
- Es mi dote secreto de doctora – sonrió, una muy linda sonrisa.
Ella tenía razón esperaría a Sophia, pero en esa espera debía aprender a quererme a mí misma, quizás lo mejor sea eso, convencerme que debo ser alguien a quien escoja, yo escogí a Sophia y espero que ella haga lo mismo.
Holaa les dejo un nuevo capitulo.
espero que les guste <3
P.d : no olviden votar... los quierooo, besos...
Me olvidaba, se aproxima el final :(
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Destinos cruzados
Dla nastolatków¿Qué ocurre cuando te enamoras de la persona de la que no pensabas enamorarte?, o peor que ocurre si es la novia de tu "mejor amigo", eso era lo que mi mente pensaba hasta ese día, aquel día que me comenzó a desesperar aquel sentimiento que segurame...
