capítulo 54
El caos se ha desatado, después de las palabras que soltó Binghe, todos exigen y piden una respuesta por parte del anciano del palacio Huan Hua, quien ha dejado de mantenerse tranquilo para tensarse al saber que todo lo que estaba bajo su control se le ha ido de las manos, mujeres cultivadoras que alzan la voz, otros los cuales culpan a las mujeres por andar solas, poco a poco el palacio Huan Hua se va resquebrajando ante la mirada de los señores de las diferentes sectas.
Para los cultivadores, intentan entender todo lo que sale de las personas que se encuentran en el lugar, si bien saben que esto iba a ser público, no esperan que la gente pida respuestas y menos de cultivadores del palacio Huan Hua, uniéndose para regañar o amenazar a los pobladores.
Binghe se mantuvo callado, observando, escuchando cada palabra de las personas, conversaciones, quejas, replicas, todas, cada uno dando sus puntos de vista, intentando por todos los medios entender ¿Qué sucedió?, ¿por qué sucedió?¿Cuál fue el motivo?.
Sin embargo, Binghe no se movió, solo observo, su vista se posó en Liu Qingge, Yue Qingyuan y en esa rata, que al final termino siendo otra persona que vivió en el mismo mundo que su amado A-Yuan, suspira con tranquilidad.
Pronto las quejas y dudas se mecen como marea, el rumor vuelve a tomar fuerza, sobre la guerra, y la discípula que desapareció sin dejar rastro, pronto surgen hipótesis, que se desmoronan en cuanto otro cultivador habla.
—Por eso huyó del palacio— dice uno de los cultivadores —pero ¿Qué tiene que ver el acoso del anciano con la guerra?
Es cuando pronto un murmullo se extendió con fuerza, hasta que la palabra logró tomar forma y mantenerse entre todos los presentes.
—Embarazo—sutil...impactante.
Las palabras que lo rodearon se volvieron como un veneno corrosivo y vicioso, logrando que la pureza de tal mención se manchara con lo peor.
Las manos de Binghe se tensan, su mirada se agrió, intentando evitar seguir escuchando, pero sin lograrlo, pronto las maldiciones y críticas a esa cultivadora se volvieron más dolorosas y crueles.
—Y si fue esa causa de la guerra— habla de uno de los cultivadores, quien empieza a dudar que la guerra fuera más bien, el limpiar el nombre de la mujer quien estaba bajo la protección del palacio.
—Anduvo con un demonio, eso sería traición, algo aberrante— reclama una mujer—¿Cómo se atreve a estar con un demonio?
—Era mejor que andar con un viejo rabo verde— reclama otra, mientras empiezan de nuevo una disputa sobre si fue lo correcto o incorrecto lo que hizo esa mujer.
—Pero si lo "amaba" ¿por qué huyó o cuál fue el motivo?
—Huyó por vergüenza— menciona uno— así no podrían ver su pecado.
—Pero si huyo por quedar embarazada, ¿por qué no aborto al pequeño cuando tuvo la oportunidad?— menciona otra mujer— existen muchos venenos que ayudan a acabar con esos monstruos antes de que nazcan, si ella no lo quería pudo hacerlo.
Era bien sabido que existieron monstruos que llegaron a aprovecharse de mujeres, y estás al no desear al bastardo en su vientre, bebían venenos potentes para acabar con la vida de esos engendros.
Luo Binghe quiere terminar con todo esta vorágine de ideas, sabe que su madre no lo quiso, que lo dejó a la deriva y por lo que sabe, ser colocado en una cubeta y que el río se lo llevara no fue algo que le gustara recordar, sin embargo, su esposo mantuvo silencio, sin querer decir algo, lo único que recibió de él fue un beso y un abrazo que agradeció con todo su ser, aferrándose a la persona que sí estuvo para él.
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Un Shen para binghe
FantasyDespués de ser apaleado por su copia y ese Shizun tan bueno, solo logra que Binghe desee tener a un Shizun igual de bueno, que hará para conseguirlo, o que cambiara para esa ansiada felicidad. Historia original Personajes tomados de la novela y su...
