Nervios, quizás el sonido de la guillotina engallina mi piel, la torna infragante y delicada. Mi noble hermandad, rota a manos de una mujer, la humilde traición y adulterio, porque tuve que dirigir mi mirada a ese terrible lucero. De camino al calvario, fatigado, la tortura durada dos días, ojos agonizados, cuerpo agotado. Mi cabeza en mi trono, el cuerpo sobre la mesa, el grito malvado del villano y mi tristeza se enfoca en la mirada entristecida de mi hermano, la guillotina baja y mi grito de perdón retumba entre las paredes de su conciencia malvados y el agua se derrama pero La Sangre Pesa al igual que el amor que yo sentía por una dama que no me pertenecía y yo decapitado por el amor que sentía y el hermano entristecido por la ejecución de la Sangre que él más amaba. Sé que este no es mi Fin...
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Poemas para el Alma
PoetryMetáforas mágicas para el buen entendedor de ellas, suerte y éxito.
