Y si yo dejara de insistir,
¿aparecerías sin aviso,
con un mensaje que diga que me extrañas,
o con una llamada que rompa el silencio?
Si yo dejara de insistir,
¿saldríamos juntas sin que yo lo propusiera,
sin que mis ganas marcaran el rumbo
de algo que solo yo quiero compartir?
Amo tanto el tiempo contigo
que a veces olvido que es solo mío,
un tiempo que doy, que ofrezco, que regalo,
pero que nunca se me devuelve.
Y aunque quisiera una respuesta clara,
una señal, una certeza,
no me atrevo a preguntar.
No me atrevo a soltar la cuerda
porque sé que si dejo de correr,
tú no darías un paso hacia mí.
Sigo corriendo detrás de tu sombra,
siguiendo huellas que no existen,
susurrando palabras que no llegan,
ofreciendo risas que no compartes.
El corazón se cansa de esperar,
pero mi pecho insiste,
porque amar a quien no camina
es un acto que duele y persiste.
Y así sigo,
ofreciendo mi tiempo, mis ganas, mi voz,
en un espacio donde solo yo camino,
donde solo yo siento la falta de tus pasos,
donde solo yo me pierdo en la distancia
entre lo que doy y lo que nunca llega.
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Todo lo que no supe decir
PoetryQuizás este libro nunca fue realmente sobre encontrar las palabras correctas. Fue sobre intentarlo. Sobre todas las veces que sentí demasiado y no supe cómo explicarlo. Sobre aquello que me dolió, aquello que me dio miedo, aquello que amé en silenci...
