Hay días en los que solo vivo,
o quizás sobrevivo, un suspiro perdido en el viento,
un latido que apenas insiste.
Hay días que son batalla, un campo oscuro y hostil donde peleo conmigo mismo,
sin tregua, sin fin.
Pero también hay días en los que me amo, días en los que me protejo,
como un refugio frágil que yo mismo construyo.
Hay días en los que quiero pintar mi cuerpo, con pinceladas violentas, profundas, punzantes, cortes que griten lo que mi voz no alcanza.
Pero también hay días en los que anhelo sanar, días en los que el sol parece más cálido, días en los que sueño con un mañana posible.
Hay días, tantos días, y en todos, sigo siendo yo,
una tormenta que busca
calma,
un susurro que pide
amor.
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Todo lo que no supe decir
PoesíaQuizás este libro nunca fue realmente sobre encontrar las palabras correctas. Fue sobre intentarlo. Sobre todas las veces que sentí demasiado y no supe cómo explicarlo. Sobre aquello que me dolió, aquello que me dio miedo, aquello que amé en silenci...
