Tirado en el suelo, el alcohol me quema,
la risa me nace, pero es puro tormento.
Te veo en el vaso, te imagino en la niebla,
y mi corazón golpea, maldito y violento.
Quiero tus labios, juro que los quiero,
acariciar tu cara, perderme en tu aliento.
Pero es un deseo que me sabe a veneno,
porque sé que contigo no hay retroceso.
La cabeza me da vueltas, me río, me quiebro,
me siento tan tonto soñando en secreto.
Quizá me odias, quizá te pierdo,
o quizá solo soy yo, borracho y sincero.
Grito en silencio, el cuarto me escucha,
me arde la garganta de tanta pregunta.
Si te alejas, si me dejas, si es solo mi mente,
no lo sé... pero hoy me duele para siempre.
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Todo lo que no supe decir
PoesíaQuizás este libro nunca fue realmente sobre encontrar las palabras correctas. Fue sobre intentarlo. Sobre todas las veces que sentí demasiado y no supe cómo explicarlo. Sobre aquello que me dolió, aquello que me dio miedo, aquello que amé en silenci...
